El motor industrial de Europa vuelve a griparse. La industria alemana registró en junio un nuevo revés que la devuelve a los peores registros de la pandemia. La última actualización de Destatis, la oficina federal de estadística, revela que la producción manufacturera cayó un 1,9% respecto a mayo, lo que agrava aún más el panorama económico del país. El impacto ha sido particularmente notable en sectores estratégicos, como la maquinaria y la farmacéutica, con descensos de doble dígito.
La producción industrial alemana de junio fue la más baja desde mayo de 2020, momento crítico por la pandemia del covid-19
Maquinaria, farmacia y alimentación lideran el desplome
El análisis desglosado por componentes revela una caída del 5,3% en la producción de maquinaria y equipo, uno de los sectores más emblemáticos del país. Más severo aún fue el retroceso del 11,0% en la industria farmacéutica, seguido de una bajada del 6,3% en la alimentaria. Estos datos confirman el deterioro de la actividad industrial incluso en sectores tradicionalmente estables.
Por el contrario, la producción de energía fue uno de los pocos segmentos con comportamiento positivo, al aumentar un 3,1% en términos intermensuales, lo que suavizó mínimamente el balance general.
La industria germana sigue sin recuperar el pulso, con cifras que retroceden tres años en el tiempo y amenazan con lastrar la economía del conjunto de la eurozona
Trimestre a la baja: caída del 1,0%
En comparación con el trimestre anterior, el segundo trimestre de 2025 registró un descenso del 1,0% en la producción industrial ajustada, lo que representa el nivel más bajo desde la primera mitad de 2020, cuando el país enfrentaba el impacto inicial de la emergencia sanitaria mundial.
Este deterioro, más allá de la volatilidad mensual, apunta a un enfriamiento estructural del sector industrial, que no logra consolidar una recuperación estable.
Retroceso interanual del 3,6%
En la comparación interanual, la producción industrial se redujo un 3,6% frente a junio de 2024, lo que acentúa el tono negativo de los datos. Esta caída sostenida complica aún más los esfuerzos del Gobierno alemán por reactivar el crecimiento económico en un contexto de tensiones geopolíticas, inflación persistente y cambio en la demanda global.