El Santander tendrá que esperar hasta abril para incorporar a su nuevo CEO

Andrea Orcel, Ana Botín, José Antonio Álvarez
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Banco Santander tendrá que esperar hasta abril para tener a bordo a su nuevo consejero delegado, Andrea Orcel, según ha asegurado la agencia Bloomberg, después de que UBS, donde ahora trabaja el banquero italiano, haya decidido que cumpla por completo los seis meses de preaviso con los que cuenta.

El banco español anunció el nombramiento de Orcel a finales de septiembre, y entonces anunció que esperaba que se incorporara a inicios de año, aunque no dio ninguna fecha concreta. La intención del Santander era negociar un acortamiento de los plazos, pero según señala Bloomberg, UBS ha decidido retenerle durante los seis meses que tiene de plazo mientras nombra un nuevo consejero delegado.

UBS ha renunciado en otras ocasiones a retener a sus banqueros durante todo el plazo completo, si bien en niveles ejecutivos inferiores. William Vereker, por ejemplo, se retiró el año pasado para unirse a la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, como enviado comercial, y el cambio se completó en menos de seis meses.

Orcel a día de hoy sigue en nómina del grupo suizo y percibiendo su retribución. Tiene derecho a su sueldo fijo, otros beneficios pactados y a un importe prorrateado del bonus, aunque la concesión de éste es discrecional por parte de UBS.

Un portavoz de UBS consultado por Bloomberg declinó hacer comentarios sobre esta información, mientras que por parte del Santander un portavoz descartó también hacer comentarios sobre esta cláusula pero reiteró que el italiano comenzará a trabajar en el banco a principios de año.

Orcel, un veterano de Bank of America y Merrill Lynch, se unió a UBS en 2012 y ayudó a transformar un banco de inversiones que entonces atravesaba. Asume ahora un papel completamente nuevo en el Santander, que se centra principalmente en la banca minorista.

Las acciones de Banco Santander retrocedían un ligero 0,26% en la apertura de la sesión, hasta marcar 4,19 euros dentro de un Ibex que abría también con ligeros retrocesos.