El pulso entre Pedro Sánchez y los barones dinamita la unidad en el PSOE

Congreso del PSOE

Las llamadas a la unidad que marcaron el inicio del Congreso Federal del PSOE no han durado ni un día. Los socialistas hacen buena esa frase del gran Joaquín Sabina de “lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks”. El tono conciliador de la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, a su entrada en el cónclave socialista fue mutándose con el paso de las horas. Tanto que este domingo no estará en el acto de clausura de este cónclave con militantes.

La jefa del Ejecutivo andaluz tiene un viaje a París para asistir a una feria aeronáutica y no asistirá al baño de masas que se dará Pedro Sánchez este domingo en el Ifema de Madrid ante más de 8.000 personas. Pero no será la única ausencia. Los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero también se han ‘borrado’. El primero se encuentra en Colombia, y el segundo pone rumbo hoy también a tierras latinoamericanas. Alfredo Pérez Rubalcaba, por su parte, ha alegado problemas de agenda. Ninguno podrá aplaudir a Sánchez en su primer mitin tras ser ratificado al frente del PSOE.

Antes de ir a la capital francesa Susana Díaz votará la nueva Comisión Ejecutiva Federal y el Comité Federal. Todas las miradas estarán puestas en la andaluza tras la reunión que anoche mantuvo con el secretario general del PSOE, en el marco de la ronda de contactos de este último con líderes regionales. Un encuentro de apenas 10 minutos del que la socialista salió con el rostro desencajado.

En él la presidenta de la Junta le trasladó a Sánchez el “apoyo” de la federación andaluza para “hacer el equipo que a él le parezca bien” y para contar con la gente que se quiera “rodear”. “Los mejores para que el PSOE vuelva a ser alternativa de gobierno en España”, remarcó Díaz, que negó que reclamara una cuota andaluza en la nueva Ejecutiva.

“Ni lo he pedido ni estoy en eso”, afirmó en declaraciones a los periodistas. Para la dirigente socialista “Andalucía sólo puede arrimar el hombro de la mejor manera que sabe, que es ganando elecciones y demostrando que se puede gobernar de otra manera” y negó que fuera un congreso “triste” para ella.

La cita con Pedro Sánchez hizo que Susana Díaz regresara a un cónclave del que se había ido nada más terminar la inauguración. Tras esta reunión tanto ella como gran parte de la federación andaluza abandonaron el congreso antes de que terminaran las votaciones y con la duda de qué pasaría con la enmienda sobre la República presentada por las Juventudes Socialistas.

Pero Susana Díaz no es la única con la que Pedro Sánchez ha vuelto a enfrentarse. El entorno del secretario general del PSOE ha decidido plantar cara al presidente de la Generalitat Valenciana y líder del PSPV, Ximo Puig. El alcalde de Burjassot, Rafael García, uno de los más importantes apoyos de Sánchez en la región levantina en las primarias, quiere disputar el liderazgo a Puig.

Así se lo ha transmitido a la nueva dirección del partido de cara al Congreso del PSPV que tendrá lugar a finales de julio, según Europa Press. Da la casualidad que Sánchez no llamó ayer al secretario general del PSPV y presidente de la Comunidad Valenciana Ximo Puig, para conformar la Comisión Ejecutiva y el Comité Federal del partido. Algo que sí hizo con otros barones.

Para los afines a Ximo Puig esta noticia evidencia que Pedro Sánchez va a por él.