El presidente cubano da luz verde a la importación de alimentos, medicinas y aseo

Miguel Díaz-Canel

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Miguel Díaz-Canel, presidente de la República; Manuel Marrero, primer ministro, y el vice ministro primero y titular de Economía, Alejandro Gil comparecieron en el espacio televisivo Mesa Redonda para ofrecer valoraciones acerca de los últimos disturbios ocurridos en la isla y anunciar nuevas decisiones en la economía y de cara al ciudadano común.

Una muy esperada y reclamada fue, con carácter temporal, fue no establecer límites de valor de importación y libre de pagos arancelarios en medicinas, alimentos y aseo en dependencia de lo permitido por la aerolínea donde vuele el pasajero.

Se exceptúan de estas novedades aquellos viajeros que arriben por los aeropuertos de Varadero y Cayo Coco. Por disposiciones cubanas, sólo se les permite una maleta y son los casos mayoritarios de los nacionales que viajan a Rusia.

El presidente también dio a conocer que las últimas reuniones efectuadas obedecían a un cronograma establecido y que las nuevas decisiones ya eran estudiadas con anterioridad a los sucesos del domingo de protestas.

Referente a la economía, el ministro Gil dio a conocer dos nuevas medidas: el perfeccionamiento del salario a partir de un fondo propiedad de la empresa. Gil la consideró de “gran calado” y dijo que comenzaría en aquellas con mejores resultados productivos y contables. “A mayor riqueza mayor salario”, anunció.

La segunda fue que próximamente comenzarán los seminarios de instrucción para la aplicación de las Pimes estatales.

“Situación compleja y retadora”

Así evaluó Díaz-Canel la actual situación por la que atraviesa la isla, como “una guerra no convencional” o intento del llamado golpe suave y que en este panorama tan adverso, estaba ya la vacuna Abdala.

El presidente retomó nuevamente el daño del bloqueo estadounidense. “Estamos hoy con una tremenda necesidad de divisas. El bloqueo supera nuestros deseos”.

Alrededor de las revueltas manifestó “la necesidad de potenciar la atención a la población, reanimar el trabajo de las instituciones del barrio”.

En cuanto al saldo de los disturbios recordó la muerte de una sola persona, decenas de heridos en mayoría de quienes le dieron la cara a los manifestantes y daños todavía por cuantificar. “Tal vez haya que pedirle una disculpa a alguien”. También reaccionó con cierto disgusto cuando apuntó que lo habían tergiversado ”como les ha dado la gana” en el concepto de tomar las calles en defensa de la revolución.

“Aquí hay mucho coraje para no decir otra cosa”, dijo. Y en otra parte de su intervención: “Los problemas se resuelven entre cubanos”.

Con respecto a internet, en estos días prácticamente sin acceso en datos móviles, manifestó que siempre ha sido un defensor de las nuevas tecnologías. “Internet tiene que ser para ser más cultos”, pero como lo están utilizando es intoxicante”.

Al respecto, mostró cómo las redes estaban inundadas de mentiras y falsas apreciaciones, como ese anuncio de que la provincia de Camagüey había caído en manos de los protestantes.

La televisión cubana en estos días no cesa de dar a conocer las falsas informaciones en las redes. Y menciona la huida de Raúl Castro hacia Galicia, imágenes de las protestas que corresponden al Malecón de Alejandría, el caso de un niño asesinado que finalmente ocurrió en Venezuela, la fuga de un viceministro de Interior y multitudes argentinas convocadas por el fútbol, entre otras.

“Estamos llamando a la paz, al entendimiento, a la solidaridad”, exclamó ya casi finalizando.