Tras varios meses de relativa estabilidad, el coste global de los alimentos registró en julio un repunte que rompe la tendencia a la baja observada en buena parte de los últimos dos años. La subida está directamente vinculada a la presión en los precios de algunos productos clave como los aceites vegetales y la carne, mientras que otros como los lácteos, el azúcar y algunos cereales mantuvieron un comportamiento más moderado o incluso descendente. Pese al aumento reciente, el índice de precios elaborado por la FAO aún se encuentra muy por debajo del pico histórico alcanzado tras el estallido de la guerra en Ucrania.
Los aceites vegetales lideran el repunte
El principal responsable del incremento en el índice de la FAO fue el subíndice de aceites vegetales, que se disparó un 7,1% respecto al mes anterior, alcanzando los 166,8 puntos, su mayor nivel desde 2022. El alza responde al encarecimiento de los aceites de palma, soja y girasol, que compensó con creces la bajada de precios del aceite de colza.
Este repunte en los aceites tuvo un efecto dominó en el índice general, situándolo en 130,1 puntos, el registro más elevado desde febrero del año pasado.
El precio de los aceites vegetales alcanzó su nivel más alto en tres años, impulsado por una mayor demanda internacional y tensiones en la oferta
La carne marca un nuevo récord histórico
Otro factor determinante fue la carne, cuyo índice subió un 1,2% mensual y un 6% interanual, alcanzando los 127,3 puntos y situándose en su valor más alto desde que hay registros. La demanda sostenida en los mercados globales estaría detrás de este nuevo máximo.
Lácteos y azúcar moderan la tendencia
En contraste, el índice de productos lácteos experimentó una leve caída mensual del 0,1%, aunque aún se mantiene 21,5% por encima del nivel de julio de 2024, con un promedio de 155,3 puntos. Por su parte, el azúcar acumuló su quinto descenso mensual consecutivo, cayendo un 0,2% hasta los 103,3 puntos, un 13,5% menos que hace un año.
Cereales y arroz, con comportamientos dispares
En el caso de los cereales, el índice bajó un 0,8% en julio y se situó en 106,5 puntos, afectado por la debilidad de precios del trigo y el sorgo, pese a los aumentos en la cebada y el maíz. En cuanto al arroz, la FAO informó de una caída del 1,8%, explicada por la abundancia de suministros exportables y una demanda internacional debilitada.
El precio del arroz sigue descendiendo por quinto mes consecutivo debido a la disponibilidad en los mercados internacionales
Evolución del índice de precios de la FAO (julio 2025)
Categoría | Índice FAO julio 2025 | Variación mensual | Variación interanual |
---|---|---|---|
Alimentos (general) | 130,1 puntos | +1,6% | +7,6% |
Aceites vegetales | 166,8 puntos | +7,1% | — |
Carne | 127,3 puntos | +1,2% | +6% |
Lácteos | 155,3 puntos | -0,1% | +21,5% |
Azúcar | 103,3 puntos | -0,2% | -13,5% |
Cereales | 106,5 puntos | -0,8% | -3,8% |
Arroz (dentro de cereales) | — | -1,8% | — |
Aún lejos del pico de 2022
A pesar del repunte observado en julio, el coste de los alimentos se mantiene un 18,8% por debajo del récord de marzo de 2022, cuando el índice global de la FAO alcanzó los 160,2 puntos tras el inicio de la invasión rusa en Ucrania, que disparó los precios mundiales de los cereales, aceites y otros productos básicos.