El estallido del conflicto en Oriente Medio ha cambiado por completo el escenario financiero global. Lo que comenzó como una reacción contenida de los mercados se ha transformado en una fase de alta volatilidad marcada por el encarecimiento energético y el deterioro de las expectativas económicas.
El encarecimiento del petróleo y el gas intensifica el riesgo de inflación global y presión sobre los bancos centrales
El petróleo y el gas lideran el impacto del conflicto
El barril de petróleo Brent, referencia en Europa, ha subido un 55,31% hasta los 112 dólares, llegando a rozar los 120 dólares durante el mes. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en EEUU, acumula un alza del 48,67% hasta cerca de 100 dólares, su nivel más alto desde 2022.
El impacto energético no se limita al crudo. El gas se ha encarecido más de un 70% hasta los 54,155 euros por megavatio hora, reflejando los riesgos sobre el suministro global tras los daños en infraestructuras y la amenaza de interrupciones.
| Activo energético | Variación | Precio actual |
|---|---|---|
| Brent | +55,31% | 112 dólares |
| WTI | +48,67% | ~100 dólares |
| Gas | +70% | 54,155 €/MWh |
Las Bolsas internacionales registran caídas generalizadas tras un mes de conflicto prolongado
Las Bolsas mundiales acusan el golpe
La reacción de los mercados bursátiles ha sido claramente negativa. El Ibex 35 acumula una caída del 8,49%, mientras que otras grandes plazas europeas también registran descensos significativos: Fráncfort (-11,8%), París (-10,24%), Londres (-8,64%) y Milán (-8,11%).
Fuera de Europa, las pérdidas se intensifican en Asia y EEUU. La Bolsa de Seúl cae un 12,9%, Tokio un 9,31% y Hong Kong un 5,53%. En Wall Street, el Nasdaq pierde un 16,07%, el Dow Jones un 7,82% y el S&P 500 un 7,42%.
| Índice | Variación desde inicio del conflicto |
|---|---|
| Ibex 35 | -8,49% |
| DAX (Fráncfort) | -11,8% |
| CAC 40 (París) | -10,24% |
| Nasdaq | -16,07% |
| Dow Jones | -7,82% |
Según Manuel Pinto, analista de XTB, estos descensos reflejan un escenario de desaceleración económica impulsado por el encarecimiento energético y el endurecimiento de las condiciones financieras.
Los sectores cíclicos lideran las pérdidas mientras la energía se convierte en el gran refugio bursátil
Sectores castigados y beneficiados
El impacto no es homogéneo entre sectores. Los más vinculados al ciclo económico, como banca, consumo, turismo o aerolíneas, figuran entre los más perjudicados. Empresas como IAG, junto a acereras como ArcelorMittal o Acerinox, reflejan este deterioro.
En el lado opuesto, el sector energético se ve claramente favorecido. Repsol acumula una subida cercana al 26%, impulsada por el alza del crudo, mientras que las renovables, como Solaria, registran avances del 3,5%.
Inflación, tipos y dudas en los mercados
El repunte de los precios energéticos ha reactivado el temor a una nueva ola inflacionaria. Este escenario podría obligar a los bancos centrales a retomar las subidas de tipos de interés, aunque por ahora tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la Reserva Federal (Fed) han optado por mantenerlos sin cambios en marzo.
En otros activos, el comportamiento también refleja tensiones. El oro, tradicional valor refugio, ha caído cerca de un 14,5%, mientras que el dólar se ha fortalecido un 2% frente al euro, reduciendo el atractivo del metal.
La incertidumbre se extiende además a la renta fija y al crédito privado, donde los inversores empiezan a exigir mayores primas de riesgo ante un entorno más complejo.
El balance tras un mes de conflicto es claro: el encarecimiento de la energía ha borrado buena parte de las ganancias acumuladas en 2026 y ha devuelto a los mercados a un escenario de elevada fragilidad.







