El paso al frente de Yolanda Díaz dispara su valoración general y entre los votantes de izquierda

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz

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El paso al frente como eventual candidata a unas elecciones generales de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, al promover un proyecto que no sea mera «suma de partidos» la ha disparado como líder política más valorada por la ciudadanía, con cuatro décimas de ventaja sobre el presidente, Pedro Sánchez, y ha mejorado sustancialmente su valoración para los votantes del PSOE, Unidas Podemos y Más País.

Así lo señala el Barómetro del CIS correspondiente al mes de octubre, que se ha publicado este viernes después de un trabajo de campo con 3.660 entrevistas realizadas entre el 1 y el 13 de este mes y con un margen de error del 1,7%.

Es decir, que la encuesta se inició justo un día más tarde de que Díaz dijera en una entrevista que no quería una mera “suma de partidos”, que estaba “rodeada de egos” y que probablemente se marcharía si había “ruido” en torno a su hipotética candidatura.

En la valoración general de los líderes de los grandes partidos estatales, la vicepresidenta sube dos décimas respecto al mes de septiembre y consolida su primacía con un 4,8 de media (un 5,4 si se la evalúa como ministra de Trabajo, donde aparece como la segunda más querida tras la de Defensa, Margarita Robles, y empatada con la de Economía, Nadia Calviño, luciendo también su mejor puntuación desde que está en el cargo) .

Sánchez, que se había acercado a una décima de la cabeza visible de Unidas Podemos el mes pasado, ve descender otra en su puntuación y queda en 4,4. Pero, además, si en septiembre el 21,6% de los encuestados decía quererle a él como presidente frente a sólo el 11,5% que se decantaba por Díaz, el que ésta empiece a aparecer como candidata cada vez más factible ha hecho que la distancia se reduzca a la mitad, de diez a cinco puntos porcentuales (19,8% frente a 14,8%).

Sin embargo, tal vez sea más definitoria la mejora en la valoración que hacen de la vicepresidenta los españoles que podrían llegar a votarla en unos comicios; es decir, prescindiendo de aquéllos que en las generales de 2019 escogieron al PP, Vox o Ciudadanos, que, en principio, simpaticen más o menos con ella, nunca introducirían su papeleta en la urna.

MEJORA EN LOS TRES PARTIDOS

Entre los votantes de partidos estatales de izquierda, los primeros, los de Unidas Podemos, no parecen haberse ofendido por las palabras de Díaz en su entrevista el 30 de septiembre. Al contrario, los encuestados por el CIS con recuerdo de voto a Unidas Podemos han elevado su valoración de la vicepresidenta del 6,9 medio de septiembre al 7,4 de octubre.

Otro medio punto le han mejorado su perspectiva los electores socialistas, de 5,8 a 6,3 en el mes en que ha dejado más claras sus intenciones de ser su eventual rival en las urnas. Es la mayor puntuación que le dan desde que el exvicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se retiró nombrándola su heredera, y desde que en junio el CIS comenzó a preguntar por ella como líder política.

Un poco menos, pero también le han intensificado su estima los votantes de Más País, que, tal vez satisfechos por su intención declarada de trascender Unidas Podemos, han pasado de ponerle un 6,2 a calificarla con un 6,5, sólo dos décimas por detrás de su portavoz parlamentario y líder, Íñigo Errejón, quien, sin embargo, se ha mostrado partidario de que su organización siga su propio camino. Esta nota media también es la mayor que le ponen desde que los barómetros preguntan por Díaz.

Finalmente, el Barómetro del CIS también mide la trascendencia electoral en que podría traducirse esta buena valoración de la actual vicepresidenta, de quien el exjefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo, dijo esta misma semana que podría llegar a La Moncloa.

Para empezar, el porcentaje de votantes de Unidas Podemos que no cambiará de papeleta si se convocan elecciones ha pasado de 62,8% de septiembre al 69% de octubre. Los que se iban a pasar al PSOE ya no son 11,7 de cada 100, como hace un mes, sino ya sólo 8,6. Y quienes pensaban cambiar la papeleta por la de Más País prácticamente se mantienen, de 3,4 a 3,6, una diferencia mínima que cae dentro del margen de error de la encuesta.

Finalmente, Díaz no parece que vaya a atrapar muchos votantes socialistas, a tenor del 2,9% de encuestados por el CIS que anuncian su viraje, pero el paso adelante escenificado por la vicepresidenta sí parece haber gustado a antiguos partidarios de Más País, dado que el porcentaje de quienes cambiarían de partido ha pasado del 7,2% de septiembre al 10,0 de octubre. Habrá que comprobar en próximos barómetros si la tendencia se sigue acrecentando si la líder oficiosa de Unidas Podemos confirma que será su próxima cabeza de cartel con su proyecto de “frente amplio”.