Este retroceso consolida una mejora progresiva del empleo juvenil a lo largo del año, con una caída sostenida del desempleo y una reducción de su peso sobre el conjunto de personas paradas en España.
El número total de jóvenes desempleados descendió en 26.500 personas en 2025, hasta cerrar el año en 407.900 parados menores de 25 años
La evolución de la tasa de paro juvenil refleja una mejora continuada frente a ejercicios anteriores y también respecto a los últimos trimestres del propio año.
| Periodo | Tasa de paro juvenil |
|---|---|
| 2024 | 24,9% |
| Tercer trimestre 2025 | 25,4% |
| Cierre 2025 | 23% |
La tasa registrada al cierre de 2025 es casi dos puntos inferior a la del ejercicio anterior y 2,4 puntos menor que la del tercer trimestre del año.
El paro juvenil terminó 2025 en su nivel más bajo desde 2008, tras encadenar descensos trimestrales a lo largo del ejercicio
El peso de los jóvenes sobre el total del paro
Al finalizar 2025, el número total de personas desempleadas en España se situó en 2,47 millones. De ese total, los menores de 25 años representaron el 16,4% del conjunto de parados, una proporción inferior a la registrada un año antes.
| Colectivo | Personas desempleadas | Peso sobre el total |
|---|---|---|
| Menores de 25 años | 407.900 | 16,4% |
| Parados de larga duración | 914.000 | 36,9% |
Esta reducción del peso relativo del desempleo juvenil confirma una mejora estructural en la composición del paro.
Los jóvenes representaron el 16,4% del total de parados en 2025, un porcentaje inferior al registrado el año anterior
Descenso del paro de larga duración
El paro de larga duración, que agrupa a las personas que llevan más de un año en desempleo, también registró una evolución favorable en el conjunto del ejercicio. En 2025, este colectivo se redujo en 63.200 personas, lo que supone una caída del 6,5% respecto a 2024, hasta situarse en 914.000 desempleados.
No obstante, en el último trimestre de 2025, el número de parados de larga duración aumentó en 9.500 personas, lo que representa un incremento del 1% trimestral.
El cierre del ejercicio confirma así una mejora anual tanto en el empleo juvenil como en el desempleo estructural, aunque con señales de estabilización en los últimos meses del año.







