El paro cae en Italia a mínimos de 12 años… pero no es una buena noticia

Bandera de Italia
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Datos sorprendentes sobre el desempleo en Italia. El pasado mes de abril, la tasa de paro en el país no solo no subió, sino que cayó del 8% al 6,3%, la más baja en 12 años, de acuerdo con las cifras publicadas por Eurostat. Lejos de poder interpretarse como una mejora del mercado laboral, los expertos señalan que es más bien reflejo de las distorsiones que la actual crisis del Covid-19 está teniendo en las referencias macroeconómicas.

“La fuerte caída de la tasa de desempleo italiana en abril fue una sorpresa”, señala Paolo Pizzoli, analista de ING, que añade que “la naturaleza poco informativa de la tasa de desempleo como un indicador oportuno del mercado laboral ha sido enfatizada durante la pandemia de Covid-19 por los factores distorsionadores existentes”.

En concreto, la caída de la tasa de paro se debió por un lado a una “caída esperada” del empleo (-1,2% mes a mes, o 274K), y una disminución “inesperadamente fuerte” del desempleo (-23,9% intermensual o 484K); “juntos, alimentaron al grupo de personas inactivas (+ 5.4% intermensual o 746K), aquellos que no tienen un trabajo ni están buscando activamente uno”. “Este patrón se aplicó de manera similar a las mujeres y los hombres y su resultado algebraico fue una caída contradictoria en la tasa de desempleo al 6,3%”, señala Pizzoli.

“Al observar los datos, observamos que la mayor parte de la contracción en el empleo ha afectado a las personas con contratos temporales, y mucho menos a los trabajadores independientes y aquellos con contratos indefinidos (o permanentes)”, apunta el experto, que recuerda que estos últimos se han visto beneficiados de medidas de protección similares a los ERTE españoles (CIG en Italia).

“Como un factor distorsionador adicional, deberíamos agregar que los datos se refieren al mes de abril cuando el bloqueo de la actividad económica estaba establecido después de tres semanas completas en marzo. Esto podría haber inducido a aquellos que están poco vinculados al mercado laboral a abandonar su búsqueda y unirse al grupo de personas desanimadas”, comenta Pizzoli.

Para el analista de ING,” el gran desafío” será ahora “detener la hemorragia de los trabajadores desanimados y traerlos nuevamente a la fuerza laboral. Para que esto suceda, es probable que tengamos que esperar una imagen más clara de las condiciones económicas subyacentes después de la depresión de abril”.

Pizzoli avisa además de que “cuando la actividad se recupere, no deberíamos esperar una reacción inmediata en el empleo, ya que la demanda laboral al principio será satisfecha principalmente por aquellos trabajadores que ahora están bajo esquemas de protección, pero podríamos esperar razonablemente que las personas inactivas se conviertan gradualmente en buscadores de trabajo activos”.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA