El avance del metal precioso se produce en un contexto marcado por las expectativas de nuevas bajadas de tipos en EEUU, la debilidad del dólar y la persistente tensión geopolítica, factores que están reforzando el atractivo de los activos refugio entre los inversores.
El oro marca máximos históricos en 2025 y consolida su papel como refugio ante la incertidumbre económica y geopolítica
El oro alcanza máximos históricos
Durante la sesión, el precio del oro al contado llegó a tocar un máximo de 4.525,96 dólares por onza, lo que supone una subida diaria del 0,9% respecto al último cierre. En lo que va de año, la revalorización alcanza ya el 72,5%, un comportamiento que no se veía desde finales de la década de los setenta.
Este movimiento alcista se apoya, además, en las compras sostenidas de oro por parte de los bancos centrales, que continúan incrementando sus reservas como mecanismo de diversificación y protección frente a la volatilidad financiera.
Las compras de bancos centrales y la expectativa de tipos más bajos refuerzan el atractivo del metal precioso
La plata y el platino amplían su rally en 2025
El fuerte comportamiento no se limita al oro. Otros metales preciosos están protagonizando subidas aún más intensas en 2025, con nuevos récords históricos durante la jornada de este miércoles.
La plata subía un 2,3% frente a la sesión anterior y alcanzaba los 72,750 dólares por onza, mientras que los futuros del platino llegaban a anotarse un alza del 4,7%, con un máximo intradía de 2.394,75 dólares antes de la apertura en Europa.
| Metal | Precio máximo (USD/onza) | Subida diaria | Revalorización en 2025 |
|---|---|---|---|
| Oro | 4.525,96 | +0,9% | +72,5% |
| Plata | 72,750 | +2,3% | +149% |
| Platino | 2.394,75 | +4,7% | +163% |
La plata y el platino superan ampliamente al oro en rentabilidad anual y marcan nuevos récords
El papel de la Fed y el dólar
Uno de los factores clave detrás del rally de los metales preciosos es la perspectiva de nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed) en 2026. Este escenario ha ganado fuerza tras conocerse que la inflación en EEUU se situó en el 2,7% en noviembre, un dato mejor de lo esperado por el mercado.
La expectativa de una política monetaria más laxa está presionando a la baja la cotización del dólar frente a las principales divisas, lo que abarata la compra de oro y otros metales para los inversores no estadounidenses y refuerza la demanda global.







