El mercado ve margen para más fusiones, cierres de sucursales… ¿y despidos?

BCE Banco Central Europeo
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Un escenario de bajos tipos de interés prolongado y una grave crisis económica debido a la pandemia han propiciado serios problemas de rentabilidad a los bancos europeos, provocando la salida en estampida de los inversores. No es de extrañar por tanto que los supervisores del Viejo Continente estén presionando para un proceso de concentración que ya se ha iniciado en España con las conversaciones de CaixaBank y Bankia y de Unicaja y Liberbank. Sin embargo, todo parece indicar que hay camino por delante por recorrer todavía.

Así parecen apuntarlo los analistas de ING en un informe en el que se apoyan en varios gráficos para plantear la posibilidad de un proceso de consolidación en los diferentes países europeos que ayude a elevar la rentabilidad.

“La consolidación interna puede reducir el número de sucursales bancarias, lo que podría apoyar la rentabilidad de los bancos nacionales”, señalan los expertos, que destacan que el número de sucursales bancarias por número de residentes está entre los más altos en Francia, España, Italia y Austria.

Y eso que la banca española ya ha hecho un ajuste más que considerable en la década transcurrida desde la última crisis. Según datos del Banco de España, al cierre del segundo trimestre las entidades patrias contaban con 23.340, muy por debajo de las 45.707 que se llegaron a alcanzar en 2008. Los cierres han venido de la mano además de un recorte de empleos más que considerable. El sector contaba en 2008 con 270.855 trabajadores, mientras que al cierre de 2019 la cifra era de 176.838. En otras palabras, un recorte acumulado de más de 94.000 empleos.

Además, el proceso de consolidación acometido en la banca española parece dejar cierto margen de maniobra si se compara el peso de los cinco grandes participantes en el mercado. En nueve países europeos las cinco instituciones más grandes controlan al menos el 75% del mercado. “Cuanto mayor sea la participación combinada de los cinco bancos más grandes de un país determinado, es menos probable que consideremos que sean fusiones y adquisiciones nacionales”, explican los analistas de ING.

España se encuentra en la parte media de la tabla, mientras que la concentración sectorial más baja se encuentra en países como Luxemburgo, Alemania, Austria, Italia, Francia e Irlanda. Según los expertos, los bancos de estos últimos mercados “serían los que más se beneficiarían de la actividad de fusiones y adquisiciones nacionales”.

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