El lobby de Botín pide a Basilea que deje a los bancos entrar en el negocio de las criptomonedas

Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Ana Botín, presidenta de Banco Santander y de la EBF. Autor: Banco Santander

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La Federación Bancaria Europea (EBF por sus siglas en inglés), lobby bancario que preside Ana Botín desde febrero de este año, no quiere que las entidades se queden fuera del negocio de las criptomonedas. Sin embargo, las exigencias de capital internacionales suponen una barrera de entrada demasiado alta, considera, por lo que ha solicitado al el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea que abra un poco la mano en sus requisitos.

En respuesta a una consulta pública planteada por Basilea sobre el tratamiento prudencial de las exposiciones a criptoactivos, la patronal bancaria pide un “terreno de juego equilibrado”, para que las entidades puedan entrar en este mercado a competir con otros sectores bajo una regulación menor.

“El objetivo debe ser garantizar la igualdad de condiciones entre el sector bancario y los participantes del mercado que participan activamente en la emisión y comercialización de criptoactivos, pero que no están dentro del alcance de la regulación prudencial”, defiende el lobby presidido por Botín. De esta manera se evitaría además que “las actividades relacionadas con los criptoactivos se trasladen a sectores no regulados, que no tienen que adherirse a los mismos altos estándares regulatorios que los bancos”.

Para la EBF, “es importante que el marco establezca el incentivo adecuado para que los bancos se involucren con criptoactivos, lo que tendrá un impacto positivo en el desarrollo del mercado”.

Ponderación por riesgo de las criptomonedas

Una de las propuestas de Basilea que más ampollas ha levantado es la de situar al bitcoin y otras criptomonedas en el grupo de mayor riesgo. Esto significa que cualquier bitcoin en cartera recibirá una ponderación por riesgo del 1.250%, la más elevada posible.

En base a un requisito mínimo de capital del 8%, en la práctica supone que cada euro invertido en bitcoin obliga al banco a guardar otro euro de capital. O en palabras de Basilea, “una exposición de 100 dólares daría lugar a unos activos ponderados por riesgo de 1.250 dólares, que multiplicados por el requisito de capital mínimo del 8% da como resultado un requisito de capital mínimo de 100 dólares (es decir, el mismo valor de la exposición original, ya que 12,5 es recíproco de 0,08)”.

Para el lobby bancario, sin embargo, esta ponderación del 1.250% “no solo desincentiva la participación de los bancos en el criptomercado, sino que también crea problemas de selección adversa en los que los emisores de alta calidad tienen un bajo incentivo para ingresar al mercado dado que son tratados de la misma manera que los de baja calidad”.

La EBF pide a Basilea que aclare “cuáles son los riesgos que fueron identificados y  que finalmente llevaron a esta requisito”. En última instancia, recuerda, “la ponderación por riesgo del 1250% solo sería apropiada si se espera un escenario de pérdida del 100% del activo. Además, a este respecto, es importante tener en cuenta que una ponderación por riesgo del 1250% o una deducción del capital sugerirían que estos activos no tienen un precio de mercado verificable o que el valor del activo no se puede realizar en caso de estrés de la institución que lo posee. Esta es al menos la lógica que se aplica a otros activos que reciben este tratamiento en la actualidad”.

“Marco más sensible”

Para el lobby presidido por Botín, “debería haber un marco más sensible al riesgo en aras de los incentivos adecuados”. Sobre esa base, “las exposiciones de la cartera bancaria que caen bajo el tratamiento de riesgo de crédito deben seguir siendo tratadas con base en los enfoques existentes, ya que la tecnología subyacente utilizada en una transacción no impacta la solvencia crediticia del deudor. Otros riesgos (por ejemplo, la volatilidad de bitcoin) capturados bajo el enfoque de riesgo de mercado deben basarse en ponderaciones de riesgo o factores de riesgo calibrados para reflejar un nivel de riesgo acorde con la exposición subyacente”.

En conclusión, la EBF pide utilizar el “principio de ‘mismo riesgo, misma actividad, mismo tratamiento’ como principio rector para todas las discusiones posteriores, lo que garantizaría que los criptoactivos que tienen el mismo riesgo que los activos tradicionales se traten de la misma manera. Para ello será importante desarrollar una clasificación más granular y diferenciada de criptoactivos, que refleje mejor la naturaleza diversa de esos activos”.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA