El juez del caso Tándem imputa a Brufau y Fainé por los espionajes a Del Rivero

Audiencia Nacional

Audiencia Nacional. Autor: Jaime Pozas

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El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha imputado al presidente de Repsol, Antonio Brufau, y al expresidente de CaixaBank, Isidro Fainé, en la pieza separada del caso Tándem donde se investiga el espionaje que el ex presidente de Sacyr Luis del Rivero sufrió por parte del comisario José Manuel Villarejo.

De acuerdo con el auto conocido hoy (y que fue adelantado por El Mundo), el magistrado toma esta decisión a petición de la Fiscalía Anticorrupción. El Ministerio Público considera que tanto Antonio Brufau como Isidro Fainé podrían haber cometido un delito de cohecho al haber encargado y sufragado presuntamente las empresas que presidían el espionaje a Del Rivero.

La investigación trata de aclarar si Repsol y CaixaBank acudieron a Cenyt, empresa del comisario Villarejo, para desarticular “una estrategia de sindicación” por parte de Del Rivero “para asociarse” con Pemex con el objetivo de hacerse con “casi un tercio” de las acciones de Repsol.

Además, en la resolución el instructor también acuerda tomar declaración en calidad de investigados por un posible delito de cohecho activo a los directivos Luis Suárez de Lezo, exsecretario general y del consejo de administración de Repsol; Juan de Amunátegui, exdirector corporativo de servicios patrimoniales de Repsol; Joaquín Uris, exdirector corporativo de gestión patrimonial de Repsol; y Antonio Massanell, exdirector general de medios de CaixaBank.

El juez recuerda en el auto que es en diciembre de 2019 cuando se abre esta pieza separada por el denominado ‘Proyecto Wine’. Pero no es hasta noviembre de 2020 cuando acuerda imputar al que fuera director de Seguridad Corporativa de Repsol Rafael Araujo y al ex jefe de Seguridad de CaixaBank Miguel Ángel Fernández Rancaño –ambos comisarios, uno en excedencia y otro jubilado– por esos encargos a Villarejo.

A ellos sumaba la citación como investigados del propio comisario, de su socio Rafael Redondo y del ex subdirector de Seguridad de Repsol Rafael Girona Hernández por delitos de cohecho y descubrimiento y revelación de secretos.

Cabe recordar que en esta pieza separada se indaga en el trabajo presuntamente ilícito que el comisario jubilado habría realizado a través del Grupo ‘Cenyt’ para la energética y la caja catalana en 2011, cuando aún era funcionario de la Policía.

«Los servicios contratados por los clientes citados al Sr. Villarejo y sus socios, tendrían como objetivo salvaguardar los intereses de ambos clientes, que aparecen como aliados empresariales en un contexto de pugna entre accionistas de referencia en Repsol YPF SA para tomar el control de la compañía», señala el magistrado en el auto.

Así, se trata de esclarecer si ambas compañías recurrieron al comisario para evitar que Sacyr se hiciese con el control de Repsol mediante un acuerdo con la petrolera mexicana Pemex, dado que el objetivo era alcanzar «un tercio del total de las acciones».

Ahora, en el auto del magistrado, con fecha de 14 de abril, indica que a Villarejo se le habría encargado a finales de 2011 y la primera mitad de 2012 espiar al círculo de confianza de Del Rivero y obtener información de Pemex, la petrolera mexicana que antes de conocerse la estrategia de sindicación compró un elevado número de acciones en Repsol YPF.

El informe de compliance

Tras detallar la ingente documentación encontrada sobre este encargo en las entradas y registros en los domicilios de Villarejo y Redondo, las diferentes facturas halladas y los abonos por valor de 413.600 euros procedentes de cuentas de Repsol y Caixabank, el magistrado afirma que las imputaciones deben ser acordadas.

Por lo que se refiere a la participación de Antonio Brufau, el juez indica que en un informe de ‘compliance’ de Repsol de diciembre de 2019 sobre la regularidad de los contratos con la empresa tras la cual estaba Villarejo «se apunta la intervención» del presidente.

«En efecto recoge dicho informe que probablemente en alguna de las habituales conversaciones que Antonio Brufau mantenía con el presidente de Caixabank Isidro Fainé, (…) y dada la confluencia de intereses de ambos en defenderse frente a Luis del Rivero y Pemex, acordaron compartir los servicios de información contratados al Grupo Cenyt», indica el magistrado.

García-Castellón añade que la participación de Brufau en Wine viene avalada por un documento hallado en casa de Redondo que deja constancia de una reunión celebrada el 2 de noviembre de 2011 en la que Fernández Rancaño, Araujo, Rafael Girona –también imputado– y alguien de Cenyt tratan sobre el encargo. En ese ‘acta’ se habla de que Brufau está interesado por la investigación y que se informa a través del director de Seguridad (Araujo).

El acta de Cenyt

«R –Rafael Araujo– dice que BRUF –Brufau– le ha llamado desde Cannes para preguntar si hay algún dato de interés», refleja el documento donde también queda plasmada la confluencia de intereses de Brufau y Fainé y la «actuación conjunta» en este asunto. «Ambos BRU y FAI –por Fainé– intercambian datos y han hablado de la conveniencia de ir juntos y que BRU le confirma que ya habló con FAI en ese sentido», dice el acta que consta en el sumario.

En cuanto a Fainé, el juez de la Audiencia Nacional recuerda que la reacción ante la operativa de Sacyr fue conjunta por parte de Repsol y Caixabank y «promovida por los dos presidentes de las compañías». Y apuntala la decisión de imputarle en que así lo recoge el informe de compliance de Repsol «y así lo reconocieron los responsables de seguridad de las dos compañías contratantes» en la reunión indiciariamente celebrada en noviembre de 2011 con Cenyt.

Añade que del acta de esa reunión se extraen referencias «que avalarían que de manera cuando menos indiciaria –Fainé– estaba al tanto de la investigación encomendada a Villarejo». «MA –Rancaño– insiste en determinar el perímetro porque por la tarde tenía que despachar con el señorito, posiblemente por referencia a FAI –Fainé–«, plasma en el auto el juez reproduciendo así parte del acta de Cenyt.

La declaración de Rancaño

Pero además el juez indica que «el conocimiento y directa participación de Isidro Fainé» fue ratificada en sede judicial por el jefe de seguridad Miguel Ángel Fernández Rancaño el 15 de diciembre de 2020 cuando afirmó que «despachaba directamente estos temas con el propio Isidro Fainé» por indicación de su superior Antonio Massanell.

Sobre la imputación de Masanell, el juez indica que Fernández Rancaño en su declaración indicó que éste le informó de que se iba a contratar con Cenyt de forma conjunta con Repsol. El jefe de Seguridad también sostuvo que dio cuenta a Massanell de las reuniones y los pagos que se habían de realizar por los informes de Villarejo, incluso llegó a validar una factura, y que el responsable de Medios le indicó que tratara de ese asunto directamente con Fainé.

En cuanto a la participación en los hechos investigados de Suárez de Lezo, el juez indica que fue a quien reportó el jefe de seguridad del Repsol del primer contacto con Villarejo, que se produjo el 2 de octubre de 2011 en la festividad del patrón de la Policía Nacional. Según el informe interno de Repsol, Araujo «siempre reportó» a Suárez de Lezo la información recibida, a lo que el magistrado añade que en la declaración judicial de Araujo de diciembre de 2020, éste narró también dicha participación.

Sobre los directivos Joaquín Uris y Juan Amunátegui, el magistrado señala que fueron también indiciariamente informados por Araujo sobre el contenido de la investigación de Cenyt. Del segundo, indica que no solo recibió informes de Cenyt sino que además validó una de las facturas por importe de 45.000 euros en mayo de 2012.

El juez recuerda que posteriormente a este encargo, en 2014 la petrolera vuelve a contratar a la empresa de Villarejo para que investigue la asistencia de un consejero de Repsol a un evento deportivo que se celebraba a la par que una comisión en la que debía participar. Por ese contrato Cenyt les cobró 24.200 euros.

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