El índice subyacente, que excluye de su cálculo los precios de los alimentos y la energía por su mayor volatilidad, se mantuvo en el último mes de 2025 en el 2,6%, en mínimos desde marzo de 2021, recoge Europa Press.
En este sentido, los víveres se encarecieron un 3,1%, mientras que los productos energéticos fueron en diciembre un 2,3% más caros que doce meses atrás. Ya en métrica mensual, el IPC general subió un 0,3% y el subyacente un 0,2%.
La lectura de diciembre podría condicionar la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), que se encuentra haciendo equilibrismos entre atajar el problema del enquistamiento de la inflación o la ralentización del mercado laboral.







