Energía

El inesperado alivio del mercado de la energía: los derechos de CO2 se desploman desde el inicio de la guerra

Los derechos de CO2 han caído un 35% desde el inicio de la ofensiva rusa, aunque los analistas esperan que reboten a largo plazo.

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Emisión de gases

Desde que Rusia lanzó su invasión de Ucrania, el precio de los derechos de emisión de CO2 (EUA) en la Unión Europea ha bajado drásticamente, reduciendo el coste de emitir carbono a pesar de los precios récord de los combustibles fósiles como el petróleo y el gas. Una situación paradójica que ha supuesto un pequeño alivio para el mercado, aunque los expertos advierten de que no durará para siempre.

El mercado de la energía europeo ha estado en el ojo del huracán durante los últimos meses, una situación que se ha visto exacerbada por el estallido de la guerra en Ucrania. Sin embargo, a pesar de la brusca subida de los precios de los combustibles fósiles, los derechos de CO2 han perdido un 35% de su valor desde el inicio de la invasión, rompiendo la tendencia alcista que habían experimentado hasta entonces, según destacan los analistas de ING en un reciente informe.

Hasta hace apenas unas semanas, “la ambición de la UE de reforzar aún más el mercado del carbono como piedra angular de su paquete Fit-for-55 alimentaba el sentimiento alcista entre los participantes en el mercado”, señalan los expertos del banco holandés. “La tonelada de carbono coqueteaba con los 100 euros”.

La fijación del precio del carbono es la piedra angular de la política climática de la UE, cuyo objetivo es frenar las emisiones en los sectores de alto consumo energético, como la generación de energía y la industria pesada. En teoría, cuanto más tengan que pagar las empresas por sus emisiones al subir el precio del CO2, más se esforzarán por reducirlas.

Sin embargo, “todo esto ha cambiado con la invasión rusa de Ucrania”. “El precio de los derechos de emisión de CO2, que algunas industrias de alto consumo energético deben comprar para poder emitir CO2, ha perdido alrededor de un 35% de su valor desde el comienzo de la guerra. La caída observada en los últimos días hace que el mercado vuelva a los niveles de precios observados en noviembre, por debajo de la marca de 70 euros/tCO2”.

A primera vista, esta caída “es bastante sorprendente dado que el carbono está teóricamente correlacionado con el complejo energético”, reconoce ING. El descenso contrasta totalmente con el movimiento observado en los precios del gas, que ha ido batiendo récords en los últimos días.

Las razones de la caída

Existen sin embargo razones que explican la caída. En primer lugar, las “necesidades de liquidez”. “Los inversores están recortando sus posiciones en EUA para cubrir pérdidas en otras clases de activos y/o acceder a liquidez para el gas y la electricidad más caros. Esto confirma que los derechos de emisión de carbono pueden utilizarse como activos líquidos en caso de necesidades de liquidez, algo así como algunas coberturas de divisas o de tipos de interés”, explican los expertos.

En segundo lugar, puede deberse a la “anticipación de una menor demanda”. “La preocupación de que el aumento de los precios de la energía y la guerra lleven a algunas industrias a reducir los índices de explotación y, por tanto, las emisiones de CO2, está alimentando la previsión de una menor demanda de derechos de emisión de carbono”.

Por último, la “negociación técnica. Hay un efecto de bola de nieve con la activación de los stop-loss y una mayor venta automática de posiciones a medida que el mercado ha ido cayendo”.

Perspectiva a largo plazo sin cambios

ING avisa además de que hay fuerzas que podrían hacer que el mercado vuelva a subir. “La perspectiva de que este año se queme más carbón para sustituir a un mercado de gas reducido aumentará las emisiones de CO2 del sector eléctrico y, por tanto, la demanda de derechos de emisión”, explican los autores, que recuerdan que el carbón emite más del doble de CO2 por unidad de producción eléctrica.

A largo plazo, el panorama sigue siendo alcista para el mercado: la propuesta de reforzar aún más el mercado del carbono como piedra angular de la nueva estrategia climática de la UE, Fit for 55, sigue debatiéndose en el Parlamento Europeo. “Con la seguridad energética ahora en el centro de la agenda política de la UE, las negociaciones sobre la propuesta de carbono pueden retrasarse ligeramente, pero desde luego no cancelarse”.

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