Las compras se han impuesto en la renta variable europea después de varias jornadas dominadas por la tensión geopolítica y el encarecimiento de la energía. El movimiento se ha apoyado en la expectativa de una desescalada en Oriente Próximo, pero también en un contexto macro que ha dado cierto respaldo al apetito por el riesgo, con una mejora de la actividad manufacturera en la eurozona.
El mercado celebra una posible tregua, pero Irán la desmiente
El detonante de la sesión ha sido el giro del discurso de la Casa Blanca. Trump aseguró que espera que las tropas estadounidenses abandonen Irán en “dos o tres semanas”, una declaración que los inversores han interpretado como una señal de posible final de la guerra. A ello se han sumado informaciones sobre contactos indirectos entre Washington y Teherán para explorar una salida al conflicto, si bien las autoridades iraníes han rechazado públicamente que exista una propuesta formal de alto el fuego.
Las bolsas europeas han acelerado las subidas tras las palabras de Trump sobre una posible salida del conflicto, aunque el mercado sigue sin tener confirmación de una tregua real
La reacción ha sido especialmente visible en las plazas más expuestas al ciclo económico y al coste de la energía. En el caso español, el avance del Ibex 35 se ha visto favorecido por valores ligados al turismo, la banca y la industria, en una jornada en la que el descenso del petróleo ha aliviado parte de la presión sobre las compañías más sensibles al precio del combustible.
IAG se dispara y Repsol cae con el retroceso del petróleo
Entre los grandes valores del selectivo, IAG ha destacado como uno de los más alcistas, con una subida del 5,6%, al calor de un escenario de menor presión energética si remite la guerra. En cambio, Repsol ha caído un 5,2% por el retroceso del crudo, en una sesión en la que el barril de Brent se movía en torno a 87,78 euros y el West Texas rondaba los 86,14 euros, tomando como referencia un tipo de cambio de 1,1609 dólares por euro.
También Indra ha centrado parte de la atención del mercado. El valor ha llegado a desplomarse hasta un 7% por los rumores sobre una posible dimisión de su presidente, Ángel Escribano, en un consejo extraordinario, aunque posteriormente ha logrado moderar las caídas e incluso cerrar en positivo, en un movimiento marcado por la volatilidad y por la presión política sobre la compañía en las últimas semanas.
| Indicador | Nivel |
|---|---|
| Ibex 35 | 17.580 puntos |
| Variación del Ibex 35 | +3,11% |
| Brent | 87,78 euros por barril |
| West Texas | 86,14 euros por barril |
| Oro | 4.102,85 euros por onza |
| Bono de EEUU a 10 años | 4,299% |
| EUR/USD | 1,1609 |
| bitcoin | 59.177,36 euros |
El mejor tono bursátil se ha trasladado a sectores castigados por la crisis energética, mientras las petroleras han sufrido el ajuste del precio del crudo
Más allá del rebote en bolsa, los refugios tradicionales siguen reflejando que la incertidumbre no ha desaparecido. El oro avanzaba un 2,5% hasta unos 4.102,85 euros por onza, mientras el rendimiento del bono estadounidense a diez años se relajaba hasta el 4,299%. En paralelo, bitcoin también se sumaba al movimiento de mayor apetito por el riesgo y cotizaba en torno a 59.177,36 euros.
La macro europea mejora, pero la guerra presiona los precios
En el frente macroeconómico, la sesión ha estado marcada por la publicación del PMI manufacturero de la eurozona, que subió desde 50,8 puntos en febrero hasta 51,4 puntos en marzo, su nivel más alto en 45 meses, según los datos de S&P Global. La lectura confirma una mejora de la actividad industrial, aunque también refleja una presión creciente en costes e inflación en un contexto todavía condicionado por la guerra y por las tensiones energéticas.
A esta referencia se ha sumado el mercado laboral. Eurostat situó la tasa de paro de la eurozona en el 6,2% en febrero, una décima por encima del 6,1% registrado en enero. El dato introduce una señal de cautela para los inversores justo cuando el mercado espera nuevas referencias de empleo en EEUU, con la encuesta ADP y, más adelante, el informe oficial que se conocerá el viernes.
La actividad industrial europea ha sorprendido al alza, pero el repunte del paro en la eurozona y la presión geopolítica mantienen abiertas las dudas sobre la fortaleza del rebote
La clave inmediata para las bolsas pasa ahora por el discurso que Trump ha anunciado para esta noche en EEUU sobre Irán. El mercado ha comprado de momento el relato de una posible desescalada, pero la negativa oficial de Teherán y la situación del estrecho de Ormuz mantienen el riesgo geopolítico muy vivo. El arranque de abril ha sido claramente alcista, aunque la continuidad del rebote dependerá de que esa expectativa se traduzca en hechos concretos.







