La sesión dejó un mensaje claro en la Bolsa española: tras el fuerte alivio comprador de la víspera, los inversores optaron por rebajar riesgo y consolidar posiciones. El mercado siguió muy condicionado por la evolución del conflicto en la región, después de que la tregua entre EEUU e Irán siguiera bajo presión y el cierre de Ormuz continuara centrando la atención de los operadores.
El mercado español corrigió parte del rebote del miércoles, pero conservó una referencia clave al cierre al aguantar por encima de los 18.100 puntos
El Ibex 35 enfría el rebote pero evita perder una cota clave
El movimiento del jueves supuso un cambio de signo respecto a la euforia de la jornada anterior, cuando el Ibex 35 se disparó un 4% y firmó su mejor sesión en un año. Esta vez, el selectivo español acabó en negativo, aunque sin romper una barrera psicológica que el mercado seguía de cerca: el nivel de los 18.100 puntos.
La referencia de cierre de 18.104,9 puntos refleja una corrección moderada dentro de un contexto todavía muy volátil. Los inversores han pasado en apenas 24 horas del alivio por la tregua al temor por su fragilidad, en un entorno donde cualquier novedad geopolítica está teniendo un impacto directo sobre la renta variable europea y sobre las materias primas energéticas.
| Clave de la sesión del Ibex 35 | Dato |
|---|---|
| Cierre del jueves 9 de abril | 18.104,9 puntos |
| Variación diaria del jueves 9 de abril | -0,15% |
| Subida de la sesión anterior | +4,0% |
| Nivel psicológico preservado al cierre | 18.100 puntos |
El cierre en 18.104,9 puntos confirma que la Bolsa española perdió impulso, pero no el soporte que había recuperado tras el rally de la víspera
El petróleo vuelve a tensionar a los mercados
Uno de los principales factores detrás del giro bursátil fue el nuevo repunte del crudo. El barril de Brent, referencia en Europa, volvió a situarse en el entorno de los 97,5 dólares, después de haber llegado a superar el 3% de subida intradía, mientras los operadores volvían a descontar problemas de suministro por la situación en el estrecho de Ormuz.
La escalada del petróleo se produjo en paralelo a las dudas sobre la consistencia del alto el fuego y al mantenimiento de restricciones en una ruta por la que pasa una parte decisiva del suministro mundial de crudo. Ese rebote del precio de la energía enfrió el apetito por el riesgo y frenó parte del entusiasmo que había impulsado a las Bolsas el miércoles.
El mercado también siguió de cerca los ataques de Israel sobre Líbano, un factor que añade incertidumbre sobre el alcance real de la tregua. En ese contexto, la reacción del Ibex 35 fue similar a la de otros parqués europeos, que cerraron con tono más débil tras la fuerte subida de la sesión anterior.
La mejora del ánimo inversor duró apenas una jornada: el encarecimiento del Brent y las dudas sobre Ormuz devolvieron la cautela a los parqués
La Bolsa española sigue pendiente de Oriente Próximo
La sesión del jueves confirma que el comportamiento del Ibex 35 sigue muy ligado a la evolución del conflicto. El mercado celebró con fuerza el miércoles el anuncio de la tregua, pero este jueves volvió a descontar que la desescalada puede no ser lineal ni inmediata, especialmente mientras persistan los choques en Líbano y las dudas sobre la normalidad del tráfico marítimo en Ormuz.
Para la Bolsa española, conservar los 18.100 puntos tras una toma de beneficios moderada permite mantener una parte del impulso técnico recuperado en la víspera. Aun así, la dirección del mercado a corto plazo seguirá vinculada al precio del petróleo, a la evolución geopolítica y al tono del resto de plazas internacionales.
El dato final de la jornada deja así una lectura mixta: el Ibex 35 perdió un 0,15%, pero evitó una corrección mayor en una sesión en la que el mercado volvió a recordar que la tensión en Oriente Próximo sigue siendo el gran termómetro de la renta variable europea.







