El Ejecutivo llega a este viernes con el decreto aún en fase de cierre, pero con una hoja de ruta ya definida: abaratar el coste energético, proteger a los colectivos más vulnerables y dar cobertura a actividades especialmente golpeadas por la subida del petróleo y los combustibles. La reunión extraordinaria del Consejo de Ministros está convocada para aprobar ese plan integral y Pedro Sánchez comparecerá después para detallar su contenido.
El Ejecutivo perfila una rebaja del IVA de los carburantes del 21% al 10% dentro de un decreto que busca amortiguar el impacto energético de la guerra en Irán
Medidas fiscales en carburantes y electricidad
La principal novedad que baraja Moncloa es la reducción del IVA de la gasolina y el gasóleo del 21% al 10%, una medida que sustituiría la fórmula de la bonificación universal de 20 céntimos por litro aplicada en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania. La opción de rebajar impuestos había sido reclamada por patronales y estaciones de servicio, que cuestionaban los problemas operativos del sistema anterior.
Junto a esa rebaja, el plan incluiría también ajustes en la factura eléctrica. Distintas informaciones publicadas este viernes apuntan a la supresión del impuesto especial eléctrico, hoy situado en el 5%, la reducción del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica y cambios adicionales en hidrocarburos. El País añade que el recorte fiscal podría extenderse también a luz y gas dentro del mismo paquete energético.
| Medida en estudio o avanzada | Situación este viernes 20 de marzo | Efecto previsto |
|---|---|---|
| IVA de carburantes del 21% al 10% | En estudio y pendiente de aprobación definitiva | Rebajar el precio de gasolina y gasóleo |
| Rebajas fiscales en electricidad | Previstas dentro del decreto | Aliviar la factura eléctrica |
| Supresión del impuesto especial eléctrico del 5% | Publicada por la SER | Reducir la carga fiscal sobre la luz |
| Cambios en hidrocarburos | Avanzados por medios y fuentes gubernamentales | Contener el coste energético |
| Refuerzo del bono social eléctrico | Confirmado en el diseño del plan | Proteger a hogares vulnerables |
| Garantías frente a cortes de suministro | Incluidas en el bloque social | Evitar interrupciones a consumidores vulnerables |
Cuatro bloques para amortiguar la crisis energética
Moncloa ha venido explicando que el decreto se articulará en cuatro dimensiones. La primera es estructural y pasa por acelerar renovables, autoconsumo, comunidades energéticas y electrificación. La segunda busca minimizar el coste energético con herramientas fiscales. La tercera se centra en los sectores más afectados por el alza de los carburantes y la energía, entre ellos el campo, la pesca, el transporte y la industria electrointensiva y gasintensiva. La cuarta corresponde al escudo social para hogares vulnerables.
Dentro de ese último bloque, el Gobierno prevé reforzar el bono social eléctrico y mantener la imposibilidad de cortar el suministro energético a consumidores vulnerables. En cambio, el decreto no incluirá, por falta de apoyos parlamentarios, medidas como la prohibición de desahucios o la prórroga extraordinaria de contratos de alquiler, según ya han deslizado María Jesús Montero y Carlos Cuerpo en los últimos días.
El plan se ordena en cuatro ejes: reformas estructurales, paquete fiscal, apoyo a sectores golpeados por la energía y refuerzo del escudo social
Del Consejo de Ministros al Congreso en menos de una semana
El decreto ley entrará en vigor de forma inmediata en cuanto sea aprobado, aunque deberá someterse después a la convalidación del Congreso. La Cámara baja ya ha acelerado su tramitación para debatirlo y votarlo el jueves 26 de marzo, una fecha que el propio Congreso y Europa Press sitúan como clave para medir la solidez parlamentaria del paquete.
El Ejecutivo sostiene además que el texto tendrá margen suficiente para ir ajustando las medidas según evolucione el conflicto y sus efectos económicos. Esa flexibilidad se ha convertido en uno de los argumentos centrales de Sánchez en las conversaciones mantenidas con agentes sociales, grupos políticos y sectores afectados antes de cerrar el decreto.
Precios disparados y presión sobre el Gobierno
La presión para aprobar medidas inmediatas ha crecido al compás del encarecimiento de la energía. Este viernes, distintas informaciones sitúan el Brent en el entorno de los 107-108 dólares por barril y el precio medio en España en 1,709 euros por litro de gasolina y 1,837 euros por litro de diésel, niveles muy superiores a los previos a la escalada bélica.
Ese deterioro explica que el Gobierno haya optado por priorizar este decreto frente a otras carpetas políticas, incluidos los Presupuestos. El plan anticrisis se ha convertido así en la respuesta económica inmediata de Moncloa ante una guerra que ya amenaza con trasladar más tensión a los combustibles, la electricidad y, en cadena, al conjunto de los precios.









