En un contexto de alquileres disparados y sueldos precarios, el Ministerio de Juventud e Infancia y el Instituto de la Juventud (Injuve) han publicado este martes la ‘Guía de los derechos de las inquilinas’. El objetivo: ofrecer a los jóvenes herramientas claras para conocer y ejercer sus derechos como arrendatarios. La guía llega en un momento crítico, cuando el coste de la vivienda supera por primera vez el salario medio juvenil, imposibilitando el acceso a una vida autónoma.
Recomendaciones básicas para alquilar sin riesgos
Entre los consejos más destacados, se recomienda priorizar los contratos de larga duración, ya que son los únicos que garantizan cláusulas de protección real. También se insiste en que los costes de gestión inmobiliaria, como el popular “mes de agencia”, deben ser asumidos por el propietario y no por el inquilino.
Guardar pruebas de cualquier acuerdo, exigir contratos firmados por escrito y no enviar documentación personal por WhatsApp son otras pautas claves. La guía también anima a fotografiar el estado del inmueble al comenzar el contrato y comunicar por escrito cualquier problema en los primeros 30 días.
Los contratos se renuevan automáticamente hasta 5 o 7 años, y si el casero no avisa con antelación suficiente, se prorrogan tres más
Cuidado con los gastos y las cláusulas ilegales
El documento alerta de algunas prácticas abusivas frecuentes, como imponer el seguro de impago o cobros indebidos por mejoras que no han sido solicitadas. Según la ley, solo se puede subir el alquiler hasta un 20% si ha habido mejoras justificadas y solo después de cinco años.
También se recuerda que las reparaciones por uso o desgaste son responsabilidad del casero, salvo que haya un mal uso demostrado. En cuanto a la fianza, debe ser de un mes por ley, aunque puede exigirse hasta dos como máximo.
Las reclamaciones judiciales por abusos de hasta 2.000 euros son gratuitas y no requieren abogado
WhatsApp, contratos y desahucios: lo que no sabías
Uno de los apartados más llamativos es el que advierte sobre el uso de WhatsApp: no debe usarse para enviar documentos sensibles, y se debe exigir un correo profesional del casero o la inmobiliaria. Además, la guía explica que ningún desahucio puede ejecutarse sin orden judicial y que, tras seis meses de contrato, el inquilino puede desistir sin penalización si avisa con antelación.
Otro aspecto relevante es que si el casero alega que necesita la vivienda para uso propio y luego la vuelve a alquilar en menos de tres meses, el inquilino puede reclamar la vivienda o una indemnización.
Los jóvenes, asfixiados por los precios del alquiler
La guía se publica pocos días después de que el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud alertase de que el salario medio juvenil (1.048€) no alcanza para cubrir el alquiler medio (1.072€), sin contar suministros ni alimentación.
Solo el 14,8% de los jóvenes ha logrado emanciparse, la cifra más baja desde que hay registros
A pesar de la subida general de salarios, la escalada del precio del alquiler ha hecho imposible para muchos jóvenes independizarse. Desde el Gobierno insisten en que la guía “es un instrumento para reducir esta brecha de desprotección”.
Una guía con vocación práctica y social
La ministra Sira Rego ha subrayado que la guía “nace de una demanda social urgente y refleja un compromiso político claro con la juventud”. La directora del Injuve, Margarita Guerrero, ha apuntado que la falta de información y protección jurídica es una de las grandes barreras de acceso a la vivienda para los jóvenes.
Además de consejos, la guía incluye modelos de reclamación, plantillas para comunicar problemas y orientaciones para acceder a vivienda pública y ayudas al alquiler que ofrecen las comunidades autónomas.