El Gobierno creará un comité de expertos sobre el futuro del trabajo

Fátima Báñez, ministra de Empleo
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La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha anunciado, durante su participación en la reunión de ministros de Empleo del G-20, que se celebra en Bad Neunahr (Alemania), que el Gobierno español creará en los próximos meses un comité de expertos para realizar aportaciones al Informe sobre el futuro del trabajo.

Este Grupo de Expertos elaborará un Libro Blanco para responder a retos como la digitalización, que servirá de aportación a los debates que tendrán lugar en 2018 sobre el futuro del trabajo en el marco del G-20.

En relación al futuro del trabajo, Báñez hizo referencia a la conferencia celebrada hace unas semanas en Madrid, asegurando que nuestro país seguirá “contribuyendo” a esa iniciativa en el marco de la OIT, así como la que impulsará la OCDE.

Báñez recordó que los objetivos de España en materia de empleo siguen siendo dos. A corto plazo, recuperar los 20 millones de empleos perdidos durante la crisis económica, un objetivo que ve posible con la creación de 500.000 empleos al año. Y, a medio y largo plazo, trabajar en la “agenda del talento”.

Asimismo, la titular de Empleo subrayó la importancia de la “estabilidad en el empleo”, que no sólo ofrece tranquilidad a los trabajadores sino que es también “una herramienta de competitividad”. Y señaló que es “imprescindible” apostar por el modelo de la flexiseguridad, que “permite situar el despido como último recurso y consolidar una mejora de la contratación indefinida”.

“Compitiendo en talento, no en costes bajos, sacando el mejor partido de la globalización y reforzando nuestro compromiso con nuestras cadenas globales de suministro”, apuntó.

Trabajo decente

Durante su intervención en la sesión dedicada a abordar las “Cadenas Mundiales de Suministro Sostenibles”, relativa al proceso de globalización, Báñez ha hecho una llamada a promover el trabajo decente en el mundo, remarcando que, en el proceso de globalización, “la vulneración del trabajo decente y de los principios y derechos del trabajo no pueden ser fuente de competitividad”.

Báñez ha reconocido que la globalización ha generado cadenas de valor cada vez más internacionales, y, en ocasiones, el traslado de la producción de unos países a otros. Y ha señalado que, si bien, esta realidad ha logrado impulsar la prosperidad en los países menos desarrollados y sacar a millones de personas de la pobreza, creando 450 millones de puestos de trabajo a nivel mundial, “no podemos ignorar las carencias que aún existen en muchos países en materia de seguridad y salud en el trabajo, así como en materia de relaciones laborales”.

En este sentido, España ha dado su respaldo a la declaración aprobada en el marco de esta sesión, en la que se recoge expresamente que “la vulneración del trabajo decente y de los principios y derechos del trabajo no pueden ser fuente de competitividad”.