El FMI mejora la previsión de crecimiento de la economía y del empleo para España

Christine Lagarde, directora gerente del FMI
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado cuatro décimas al alza su previsión de crecimiento para la economía española en 2018 hasta el 2,8% mientras que para 2019 estima que se moderará hasta el 2,2%, una décima más de lo contemplado en su informe de enero cuando tuvo en cuenta las tensiones en Cataluña. El informe ‘Perspectiva Económica Mundial’, presentado hoy en Washington, del que informa Europa Press, coloca a España como la gran economía de la UE con mejores proyecciones de crecimiento para este año y el siguiente, superando la media del 2,4% y del 2% para 2018 y 2019, respectivamente.

Tras esta revisión al alza, la estimación del FMI supera el último pronóstico del Gobierno, que estima un crecimiento del PIB del 2,7% para este año. La institución, además, prevé que el desempleo se reduzca con mayor intensidad de lo que estimaba en enero, de manera que el año cerrará con una tasa del 15,5% que se reducirá hasta el 14,8% en 2019, en ambos casos una décima menos que su anterior pronóstico.

En su análisis, el FMI destaca que la recuperación cíclica de las economías ofrece una oportunidad para orientar de manera más firme la política fiscal hacia objetivos a medio plazo, señalando que en los países con escaso margen fiscal la consolidación debería llevarse a cabo junto a un cambio en la composición presupuestaria hacia áreas que eleven el potencial de crecimiento.

En este sentido,la institución advierte de que “en Italia y España, las elevadas ratios de deuda soberana junto a desfavorables tendencias demográficas demandan una mejora en el saldo estructural primario para poner la deuda en una senda descendente”.

Por otro lado, la institución internacional vuelve a insistir en su recomendación a España para que reduzca aún más la dualidad del mercado laboral y las diferencias en la protección de los trabajadores indefinidos y los temporales, así como orientar la formación y las políticas laborales activas al impulso de las perspectivas de empleo de los jóvenes y los parados de larga duración.