El ‘descarte’ en el acuerdo de los líderes europeos del que Europa acabará arrepintiéndose

Consejo europeo
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Tras unas jornadas maratonianas de negociaciones, los líderes de la Unión Europea alcanzaron en la madrugada del lunes al martes un histórico acuerdo para poner en marcha un fondo de recuperación de 750.000 millones que incluirá transferencias directas a los países. El acuerdo requirió, no obstante, sacrificios importantes, como recortes en I+D o en lucha contra el cambio climático. También se descartó un instrumento que se había barajado para recapitalizar empresas en apuros, y los analistas advierten ahora de que puede acabar costando caro.

“Para nosotros, la noticia del Fondo de Recuperación fue un momento agridulce”, señalan los analistas de BofA Global Research. “El ‘Instrumento de Apoyo a la Solvencia’ [..] fue descartado. Creemos que esta fue una oportunidad perdida por Europa para reconocer lo que será un problema persistente por un tiempo, es decir, el de las empresas sobre apalancadas”, si bien el dinero del Fondo de Recuperación “todavía se puede usar para ayudar aquí”.

El Instrumento de Apoyo a la Solvencia había sido una de las propuestas de la Comisión Europea. Con el que se pretendían movilizar hasta 300.000 millones de euros para recapitalizar empresas, usando para ello el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Sin embargo, no llegó a materializarse, dentro del recorte al presupuesto comunitario, que finalmente se quedó en 1,07 billones de euros.

Un recorte que puede afectar a la recuperación económica. Los expertos de Bank of America señalan que “la historia de éxito en Europa han sido los esfuerzos para gestionar el estrés de liquidez de las empresas”. La acción del BCE ha revitalizado los bonos corporativos (QE) y los mercados de préstamos bancarios (flexibilización de garantías, TLTRO), permitiendo que las entidades no financieras aprovechen alrededor de 550.000 millones de euros de liquidez desde que golpeó la Covid”.

Sin embargo, mientras “la fase de liquidez de esta crisis está llegando a su fin” están surgiendo “tensiones de solvencia” y la imagen es “comprensiblemente sombría”, avisa BofA Global Research. “Creemos que estamos en camino de ver un aumento del apalancamiento corporativo este trimestre, de 3.0x al final del primer trimestre a 3.5x ahora” en las empresas de grado de inversión. “No solo sería el nivel más alto de apalancamiento para el segmento de grado de inversión europeo, superando con creces el visto en 2009 y 2004, sino que también representaría uno de los mayores saltos trimestrales en el apalancamiento corporativo visto históricamente”.

Los expertos del banco de inversión estadounidense calculan que devolver las ratios de deuda/capital en el grado de inversión a los mínimos de 2018 se necesitaría un capital propio de 600.000 millones de euros. Si se pone como meta los mínimos de 2013, la cifra ascendería ya hasta el billón de euros.

“Estos números son, por supuesto, un límite superior, ya que es probable que las compañías retiren parte de su deuda emitida recientemente una vez que la costa de la Covid esté despejada. Y el fuerte crecimiento de las ganancias en 2021 también ayudará a reducir los niveles de apalancamiento”. No obstante, los expertos del BofA Global Research consideran que “dejar que las empresas se abran paso orgánicamente para salir de su atolladero de apalancamiento pone en peligro a Europa, que se enfrenta a una pérdida de tiempo para tratar de lograr una recuperación económica vibrante”.