El índice PMI compuesto elaborado por Hamburg Commercial Bank revela que la economía española se ralentiza, con una caída del indicador desde los 54 puntos en marzo hasta los 52,5 puntos en abril, marcando su lectura más baja de 2024. Esta moderación se debe principalmente al retroceso del sector manufacturero, cuyo índice bajó hasta 48,1 puntos, su peor dato desde finales del año pasado y por debajo del umbral de 50 que separa la expansión de la contracción.
“La producción en el sector manufacturero disminuyó y afectó al crecimiento general del sector privado”, explicó Jonas Feldhusen, economista de Hamburg Commercial Bank
Los servicios crecen, pero con menor fuerza
Por su parte, el PMI del sector servicios también mostró signos de debilidad. A pesar de mantenerse en terreno positivo por vigésimo mes consecutivo, el indicador se redujo a 53,4 puntos, frente a los 54,7 del mes anterior, situándose en su nivel más bajo desde noviembre de 2024.
Este menor ritmo de crecimiento está ligado a una desaceleración en los nuevos pedidos, reflejo de un entorno económico más incierto. El propio Feldhusen apuntó que las tensiones en los mercados internacionales y la política comercial están empezando a lastrar la actividad.
“Las empresas informaron de cancelaciones y aplazamientos de decisiones de consumo e inversión”, señaló el economista
Tensiones comerciales y costes al alza presionan al sector
Uno de los factores clave detrás del freno en el crecimiento es el impacto de los aranceles comerciales internacionales, que están empezando a afectar las cadenas de suministro y provocar alzas en los precios de los insumos. Este encarecimiento, sumado a los incrementos salariales, está llevando a las empresas a trasladar los costes a sus clientes.
“Los aranceles ya están teniendo efectos visibles en los costes y en las decisiones empresariales”, advirtió Feldhusen
El optimismo resiste, pero con señales de cautela
A pesar del escenario más complicado, las empresas de servicios se mantienen optimistas sobre el futuro, aunque con una confianza más contenida. El índice de expectativas descendió en abril, tocando su punto más bajo del año debido a la incertidumbre generada por las tensiones comerciales con EEUU.