El coronavirus dispara las fortunas de los magnates tecnológicos en pleno debate sobre los monopolios

Jeff Bezos
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Los ceo de los cuatro gigantes de la tecnología, Amazon.com, Apple, Facebook y Google, testifican este miércoles ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, en el marco de una investigación antimonopolio. Una cita a la que acuden con sus fortunas claramente en ascenso después de que la pandemia del coronavirus Covid-19 no haya hecho sino reforzar el poder e influencia de sus negocios.

Jeff Bezos, fundador de Amazon.com ha visto como su fortuna se ha incrementado en nada menos que 63.600 millones de dólares en lo que va de año. En solo un día, llegó a subir 13.000 millones. El patrimonio del hombre más rico del mundo supera los 200.000 millones de dólares, según el Índice de Milmillonarios de Bloomberg. Mark Zuckerberg, de Facebook, se ha hecho 9.100 millones de dólares más rico este año, y está a punto de superar la marca de los 100.000 millones de dólares. Ambos testificarán por videoconferencia, al igual que Tim Cook, ceo de Apple, y Sundar Pichai, ceo de Alphabet (Google).

La postura de Bezos en esta audiencia será que su empresa es una historia de éxito estadounidense que logró su posición gracias a la asunción de riesgos y a una implacable atención a los clientes, según el testimonio preparado que ya se ha conocido. Contará su historia personal y la de sus padres, que invirtieron en lo que se convertiría en el mayor minorista online del mundo.

Sin embargo, la tremenda acumulación de dinero en el sector de la tecnología comienza a generar un debate en EEUU. Las personas más ricas del mundo se están haciendo aún más ricas, incluso más rápido, a medida que la pandemia de coronavirus trastorna la economía mundial y genera cada vez más actividad online. Según Bloomberg, la riqueza colectiva de los multimillonarios de la tecnología casi se ha duplicado desde 2016, de 751.000 millones de dólares a 1,4 billones en la actualidad.

Asimismo, siete de las diez personas más ricas del mundo derivan la mayor parte de su fortuna de los bienes tecnológicos, con un valor neto combinado de 666.000 millones de dólares, un aumento de 147.000 millones de dólares este año.

Los gigantes tecnológicos controlan la infraestructura de la economía digital de manera similar a los grandes monopolios de comienzos del siglo XX. Sin embargo, en 1900, las cinco compañías más grandes de EEUU tenían valores de mercado combinados que equivalían a menos del 6% de la economía de EEUU, según estimaciones del economista Daron Acemoglu del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Actualmente, cinco de las mayores compañías tecnológicas americanas – Apple, Amazon, Alphabet, Facebook y Microsoft – tienen valoraciones de mercado equivalentes a cerca del 30% del PIB. Eso es casi el doble de lo que eran a finales de 2018.

La creciente riqueza de los grandes barones tecnológicos ha devuelto al juego el debate sobre un impuesto a las grandes fortunas. En la carrera presidencial de este año, Elizabeth Warren y Bernie Sanders propusieron impuestos a la riqueza para los multimillonarios, una idea que fue bien recibida por los votantes demócratas. Joe Biden, que finalmente será quien dispute a Trump la Casa Blanca, el presunto nominado demócrata, no comparte este nuevo gravamen, aunque sí aboga por tasas más altas a los ricos y las grandes empresas.

Sin embargo, a falta de un impuesto sobre la riqueza o algún otro nuevo tipo de gravamen innovador, será difícil gravar las fortunas de Zuckerberg, Bezos y otros multimillonarios de la tecnología, ya que gran parte de su fortuna está en forma de acciones, que no se gravan hasta que se venden.

“Los multimillonarios están acumulando una enorme cantidad de ganancias de capital no realizadas, sobre las que no pagan muchos impuestos, si es que los pagan”, señala a Bloomberg el profesor de economía de la Universidad de California en Berkeley Gabriel Zucman, que ayudó a Sanders y Warren a desarrollar sus propuestas de impuestos sobre la riqueza.