El Consejo aborda con la máxima tensión diplomática el veto de Hungría y Polonia

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El bloqueo de Hungría y Polonia al presupuesto europeo (Marco Financiero Plurianual 2021-27) que llega aparejado el Fondo de Recuperación, del cual a España le corresponden 140.000 millones, será examinado hoy en el Consejo Europeo -reunión virtual de presidentes y primeros ministros- en un ambiente de máxima tensión.

Preguntados los representantes de Hungría y Polonia, en una reunión de esta semana de los 27 representantes de los estados miembros en Bruselas, si estaban en contra del Marco, dijeron que no. Preguntados de nuevo si estaban contra el Plan de Recuperación conocido como Nex Generation EU, dijeron que no. La presidencia de turno alemana preguntó si los aprobaban y dijeron que no. La razón no es, por tanto, ni el presupuesto ni el fondo, que son muy favorables para esos dos países, en especial para Polonia -que es el quinto país de la UE por tamaño- sino la propuesta que el Parlamento Europeo ha promovido y la Comisión ha aceptado de examinar el Estado de Derecho en todos y cada uno de los países. La propuesta ha salido adelante por mayoría de 25 países y solo 2 en contra por lo que entrará en vigor ya. Los dos que se opusieron utilizan como rehén el presupuesto para oponerse al examen que, probablemente, tendrían dificultades para superar.

La maniobra que no es la primera ni será la última que practican los diferentes países europeos en sus negociaciones en Bruselas ha molestado, y mucho, al resto de los socios porque entorpece el gran acuerdo de julio -histórico porque por primera vez habrá endeudamiento para impulsar la actividad económica- de todos los estados y retrasa su aplicación en un momento en el que la crisis derivada de la pandemia ataca con fuerza de nuevo.

Fuentes diplomáticas españolas han confirmado que no prevén realizar ningún movimiento contra el bloqueo. El Parlamento Europeo ya anunció ayer que no realizará ningún cambio en su propuesta y, por lo tanto, corresponde a Hungría y Polonia mover ficha, pero las declaraciones de sus dirigentes han ayudado poco estos días, cuando han vinculado el veto a la política migratoria o han hablado de intromisión en su estado.

Alemania, que preside este semestre la UE, cuenta con el respaldo de España y de los grandes países en su gestión de la crisis. Hará un nuevo intento por resolver el problema, pero todo el mundo da por hecho que se tardará algún tiempo más. Es improbable que hoy se alcance una solución.

El Marco Financiero necesita la unanimidad de todos los estados para ser aprobado. El veto húngaro y polaco que ha recibido el apoyo del presidente de Eslovenia -el mismo que felicitó a Trump por su victoria al día siguiente de las elecciones de estados Unidos- es una decisión muy preocupante. El instigador, Viktor Orban, forma del grupo Popular Europeo (PPE) el mayor de la cámara, que agrupa a los conservadores, entre ellos el PP español. Por cierto, que hasta ahora el PP no ha condenado la actitud de Hungría y Polonia.

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