El avance del cambio climático no solo afectará al medio ambiente, sino también a hábitos clave para la salud global como el ejercicio físico. Un nuevo estudio internacional alerta de que el aumento del calor limitará la capacidad de millones de personas para mantenerse activas en las próximas décadas.
El aumento de las temperaturas podría reducir el ejercicio físico y elevar la mortalidad global
El calor como freno al ejercicio físico
El estudio, publicado en The Lancet Global Health y elaborado por universidades como Texas, Emory y Princeton, analiza el impacto del calentamiento global en 178 países hasta finales de siglo.
Los resultados indican que cada mes adicional con temperaturas medias superiores a 27,8 °C aumentará la inactividad física en 1,5 puntos porcentuales a nivel global y en 1,85 puntos en países de ingresos bajos y medios.
Sumario: Cada mes con temperaturas superiores a 27,8 °C incrementará la inactividad física global.
Este aumento de la inactividad podría derivar en entre 470.000 y 700.000 muertes prematuras al año, una cifra que refleja el impacto directo del clima sobre la salud pública.
Además, el estudio estima pérdidas económicas de entre 2.400 y 3.680 millones de euros anuales, asociadas a la reducción de la productividad derivada de una menor actividad física.
| Indicador | Estimación |
|---|---|
| Aumento de inactividad global | +1,5 puntos porcentuales |
| Aumento en países vulnerables | +1,85 puntos porcentuales |
| Muertes prematuras anuales | 470.000 – 700.000 |
| Pérdidas económicas anuales | 2.400 – 3.680 millones de euros |
El impacto económico alcanzará miles de millones de euros por la caída de la productividad
Impacto desigual según regiones
El análisis revela que las regiones más afectadas serán las más cálidas, como Centroamérica, el Caribe, el África subsahariana oriental y el sudeste asiático ecuatorial.
En estas zonas, la inactividad podría aumentar más de 4 puntos porcentuales por cada mes con temperaturas superiores a 27,8 °C, agravando las desigualdades en salud.
Las regiones más cálidas concentrarán el mayor aumento de inactividad física
Por el contrario, en los países de ingresos altos el impacto sería menor, lo que refuerza la brecha entre territorios desarrollados y en desarrollo.
Tensiones en las políticas climáticas
El estudio también advierte de una tensión entre la justicia climática y los beneficios en salud derivados de la reducción de la contaminación.
Los investigadores señalan que trasladar los esfuerzos de reducción de emisiones de países pobres a ricos podría reducir el número de vidas salvadas en regiones más vulnerables, donde la mejora de la calidad del aire tiene mayor impacto.
Las políticas climáticas pueden generar desigualdades en los beneficios para la salud
Medidas para mitigar el impacto
Ante este escenario, los autores plantean la necesidad de adaptar las ciudades y los hábitos para combatir el calor.
Entre las soluciones destacan el diseño de entornos urbanos más frescos, la creación de espacios accesibles con aire acondicionado para hacer ejercicio y la promoción de recomendaciones para mantenerse activo de forma segura durante episodios de calor extremo.
Los expertos subrayan que combinar políticas climáticas con estrategias de salud pública será clave para evitar un aumento significativo de la mortalidad en las próximas décadas.







