El beneficio de Colonial cae un 33% hasta marzo por la venta de activos

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Colonial obtuvo un beneficio neto atribuible de 21 millones de euros en los tres primeros meses del año, lo que supone una caída del 33% respecto a los 32 millones de euros que ganó en el mismo periodo del año anterior como consecuencia de las desinversiones realizadas en los últimos doce meses.

Estas ventas se enmarcan en el programa de rotación de activos a través de cual la socimi se ha desprendido en los últimos tres años de activos no estratégicos por un valor de casi 2.000 millones de euros, según informa a la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV).

El objetivo de este programa es mejorar el posicionamiento de su cartera hacia edificios ‘prime’, es decir, los ubicados en el centro de las ciudades, para liberar capital y destinarlo a nuevas oportunidades. Estas desinversiones han supuesto una reducción de 3,2 millones de euros en el beneficio neto debido al menor importe de las rentas recibidas por estos activos.

Otra de las razones que justifica la caída del resultado responde a la aceleración del programa de renovación de sus inmuebles con el fin de incrementar su valor y el flujo de caja futuro, que supone la rotación temporal de inquilinos, con un impacto en rentas de 5 millones de euros en este primer trimestre.

A todo ello se suma un efecto extraordinario valorado en 6 millones de euros correspondiente al impuesto sobre bienes inmuebles no imputable al resultado del primer trimestre de este año, por lo que ha sido anotado en el epígrafe de no recurrente.

“Estabilidad” en el negocio

De esta forma, los ingresos de la socimi se situaron en 78 millones de euros, un 9% menos, y el resultado bruto de explotación (Ebitda) recurrente en 62 millones, un 10% menos, ambos parámetros afectados por las menores rentas recibidas como consecuencia de la venta de activos.

Excluyendo este efecto, el resultado neto comparando los mismos edificios que tiene ahora con los que tenía hace un año sería un 1% superior, los ingresos un 0,6% mayores y el Ebitda se situaría un 4% por encima del mismo periodo del año pasado.

«Esta gestión activa de la cartera tiene un impacto temporal a corto plazo, si bien asegura una mayor calidad del portfolio y una mayor potencialidad de creación de valor fruto en el reposicionamiento de cada activo», defiende la compañía.

El consejero delegado, Pere Viñolas, señala que los resultados de este primer trimestre constatan la «estabilidad» de la socimi a pesar de la situación generada por la pandemia, toda vez que ha más que duplicado en estos tres primeros meses del año el volumen de contratación en el alquiler de sus oficinas y ha mantenido el nivel de ocupación por encima del 95%.

La compañía cuenta con una liquidez de 2.400 millones de euros y con una inversión activa de más de 1.200 millones para la remodelación de nueve activos que prevé concluir antes del año 2024. Viñolas señala que el nivel de deuda es «muy prudente», con un porcentaje de deuda inferior al 35% respecto sobre el valor de sus activos, es decir, en torno a 4.300 millones de euros.

Respecto a las nuevas tendencias en oficinas en el marco de la crisis del coronavirus, Colonial defiende que a partir de ahora primará la flexibilidad y la eficiencia del espacio, elementos a los que cree que ya se ha adaptado, sobre todo a través de su apuesta por el centro de las ciudades, con edificios horizontales comunicados al transporte público.