El beneficio de CaixaBank se dispara hasta los 4.801 millones tras la absorción de Bankia

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CaixaBank se anotó un beneficio atribuido en los nueve primeros meses de 2021 de 4.801 millones de euros, tras incorporar impactos extraordinarios asociados a la absorción de Bankia, relacionados con la aportación contable de 4.300 millones del fondo negativo de comercio, y el coste neto de 1.521 millones del proceso de reestructuración de empleo y otros gastos asociados a la integración.

Sin contar estos extraordinarios por Bankia, el beneficio ajustado de CaixaBank ascendió a 2.022 millones de euros, frente a los 726 millones registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior, que estuvo afectado por las elevadas provisiones constituidas para anticiparse a los impactos futuros que se pudieran derivar de la pandemia.

La positiva evolución del resultado recurrente de la entidad responde a la fuerte actividad comercial del grupo en los primeros nueve meses del año y a las menores dotaciones. En este contexto, la rentabilidad (ROTE a 12 meses sin extraordinarios de la fusión) asciende al 9,6%.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha realizado un “balance muy positivo de los nueve primeros meses del año” y ha destacado como aspectos relevantes “la buena evolución del negocio bancario y de seguros en un entorno todavía complejo, y el proceso de integración que discurre de forma rápida, adecuada y en línea con lo previsto”.

Cuenta de resultados proforma

Si se toma la cuenta proforma (que suma en ambos ejercicios el resultado generado por Bankia previo a la fusión al obtenido por CaixaBank y no se consideran los extraordinarios asociados a la misma), el beneficio del grupo se sitúa en 2.087 millones, frente a los 906 del mismo periodo de 2020.

Los ingresos core, 8.450 millones de euros hasta septiembre, se «mantienen estables» respecto al mismo periodo del ejercicio anterior por la actividad comercial, y el margen de intereses asciende a 4.864 millones (-4% respecto al mismo periodo de 2020).

La entidad atribuye este descenso a un decremento en los tipos de interés –en niveles negativos–, que provoca una disminución de los ingresos de los créditos; al cambio de estructura de la cartera crediticia por el incremento de los préstamos ICO y al sector público, y a la reducción de los ingresos procedentes del crédito al consumo, entre otros factores.

El margen bruto, pese a la estabilidad de los ingresos core y el aumento de los ingresos de participadas (+49,1%), desciende un 1,1% en tasa interanual, principalmente por los menores resultados de operaciones financieras (-57,1%) que incorporaban extraordinarios en 2020.

Los recursos en balance alcanzan 441.278 millones (+1,5% en el trimestre y +5,5% en el año orgánico), en tanto que los activos bajo gestión se sitúan en 153.223 millones (+1,2% en el trimestre y +12% en el año orgánico).

El patrimonio gestionado en fondos de inversión, carteras y sicav alcanza los 106.521 millones de euros (+1,4% en el trimestre y +14,2% en el año orgánico) y los planes de pensiones llegan a los 46.701 (+0,6% en el trimestre y +7,5% en el año orgánico).

La entidad cierra septiembre con un crédito bruto a la clientela de 355.929 millones de euros, un 45,9% en el año tras la fusión con Bankia (-3,7% excluyendo los saldos aportados por Bankia en la fusión), mientras que el crédito a particulares sube un 55,1% en el año por la incorporación de Bankia, y la financiación a empresas aumenta un 35,9%.

La ratio de capital principal CET1 se sitúa en el 13% a cierre de septiembre, lo que supone por encima del objetivo del 11-11,5%, y, en comparación con el mismo periodo del año anterior, se sitúa medio punto por encima, ya que era del 12,5%.

Asegura que ha conseguido de enero a septiembre generar 88 puntos básicos de capital, lo que ha permitido compensar parcialmente los 107 puntos básicos que ha restado la integración de Bankia incluyendo los costes extraordinarios

Por otro lado, la ratio de requerimientos regulatorios MREL sobre APRs se sitúa en el 25,6% a cierre del tercer trimestre, con lo que cumple de manera confortable con el nivel exigido para la entidad en 2024.

Calidad del balance

CaixaBank ha registrado una ratio de morosidad del 3,6%, el mismo nivel que junio, y, con respecto a diciembre, ha subido 3 décimas por la integración, mientras que los saldos dudosos a cierre del tercer trimestre ascienden a 13.955 millones de euros, 50 menos que al cierre del trimestre anterior.

La ratio de cobertura de morosidad es del 64% y el coste del riesgo –últimos 12 meses– se sitúa en el 0,25%, y las moratorias de hipotecas y préstamos en el marco de las medidas impulsadas para mitigar el impacto de la pandemia solo continúan vigentes a 30 de septiembre 5.034 millones de euros y la práctica totalidad vence antes de acabar el año.