El BCE echa el freno a las compras de bonos en pleno temor por la escalada de las rentabilidades

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Autor: BCE

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Las promesas de los responsables del Banco Central Europeo (BCE) de atar en corto las rentabilidades de los bonos de momento no se han traducido en más compras de deuda. De hecho, los últimos datos de la institución muestran un frenazo en las compras netas  pesar de los nervios del mercado.

‘Del dicho al hecho hay mucho trecho’, dice el refrán. Y en el caso de las compras de bonos, el Banco Central Europeo (BCE) parece estar confiando por ahora más en las palabras que en las acciones a la hora de afrontar la subida en las rentabilidades de los bonos que se está extendiendo desde EEUU. Así al menos parecen reflejarlo las compras netas del programa de compras de la pandemia (PEPP), que cayeron la semana pasada a mínimos del último mes.

Varios responsables del BCE, entre ellos la presidenta, Christine Lagarde, o el vicepresidente, Luis de Guindos, han insinuado que la institución podría tomar cartas en el asunto si siguen subiendo las rentabilidades de los bonos, con el objetivo de mantener unas condiciones de financiación que favorezcan los estímulos fiscales.

Sin embargo, la última actualización semanal  del programa de compra de activos del BCE muestra que la institución solo compró deuda por valor de 16.900 millones de euros bajo su programa PEPP, la cifra más baja en las últimas cuatro semanas. La media desde que el BCE lanzó el programa en marzo del año pasado es de 23.900 millones de euros a la semana.

Las promesas de Lagarde

El BCE ha explicado que ralentización de las compras netas se debe a los reembolsos, es decir, a los bonos que vencieron en el período. Las últimas cifras muestran que esos reembolsos ascendieron a casi 5.000 millones de euros, según los datos recopilados por Bloomberg. No obstante, los datos no reflejan las operaciones realizadas el jueves y el viernes.

Pero no a todo el mundo le convencen las explicaciones del responsable de la política monetaria. “El momento es bastante desafortunado, porque la semana pasada enviaron una señal muy fuerte”, señala a Reuters Frederik Ducrozet, estratega de Pictet Wealth Management. “Como mínimo, aumenta la presión sobre ellos para que cumplan la semana siguiente”.

Hay que recordar que la propia Lagarde dijo la semana pasada que “el BCE está monitoreando la evolución de los rendimientos nominales de los bonos a largo plazo”. La institución “seguirá dando apoyo a todos los sectores de la economía preservando condiciones favorables de financiación durante el periodo de pandemia, como ha hecho desde el inicio de la crisis”.

La subida de las rentabilidades

Lo cierto es que el freno de las compras se produce en un momento en que las rentabilidades están en el ojo del huracán. Los rendimientos del bono de EEUU a diez años subieron por encima del 1,6% la semana pasada, extendiendo el salto de casi 70 puntos básicos en lo que va de año, si bien se ha moderado ligeramente hasta el entorno del  1,45% en las últimas sesiones. Pero la tendencia se ha extendido también al mercado soberano europeo. En España, la rentabilidad del bono español de deuda a diez años se sitúa en el mercado secundario en el 0,35%. Aunque es una rentabilidad históricamente baja, lo cierto es que a mediados de diciembre llegó a situarse en terreno negativo. Sí sigue bajo cero el bund alemán, si bien su -0,28% está muy por encima del -0,63% de hace apenas dos meses.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA

EnglishFrenchGermanSpanish