El avance del comercio digital y la concentración del mercado en manos de grandes compañías internacionales han llevado al BCE a acelerar su estrategia de pagos. En este contexto, el organismo insiste en la necesidad de construir una infraestructura propia que garantice la soberanía financiera europea.
El BCE defiende el euro digital como respuesta a la dependencia de sistemas de pago extranjeros en Europa
El euro digital como respuesta a la dependencia
El miembro del comité ejecutivo del BCE, Piero Cipollone, ha señalado que el euro digital reducirá la excesiva dependencia de Europa de proveedores no europeos. Según explicó en Riga, este instrumento permitirá a los ciudadanos pagar en la economía digital con dinero emitido por el banco central, igual que ocurre con el efectivo.
Además, el desarrollo del euro digital está condicionado a que la Unión Europea (UE) complete el proceso legislativo necesario para su implantación.
En este sentido, Cipollone subrayó que el sistema permitirá que Europa procese las transacciones de sus ciudadanos sin depender de infraestructuras externas.
Dos tercios de las transacciones con tarjeta en la eurozona dependen de normas de empresas no europeas
Alta dependencia de redes internacionales
El BCE advierte de que la dependencia es elevada en la actualidad. Dos tercios de las transacciones con tarjeta en la zona euro están regidas por normas de compañías no europeas, y en dos tercios de los países del euro se depende completamente de redes internacionales para pagar en comercios.
Esta situación afecta directamente a los costes y a la capacidad de decisión de los agentes europeos.
| Indicador clave | Dato |
|---|---|
| Transacciones con tarjeta bajo normas no europeas | 66% |
| Países del euro dependientes de redes internacionales | 66% |
| Uso del efectivo en pagos (2019) | 68% |
| Uso del efectivo en pagos (2025) | 40% |
| Peso del comercio electrónico en ventas minoristas | >33% |
Cómo funcionará la infraestructura
La infraestructura del euro digital estará distribuida en al menos tres regiones geográficas con múltiples servidores. Este diseño permitirá mantener el acceso al dinero incluso si un proveedor sufre una avería.
Entre sus características clave, el sistema permitirá pagos sin conexión a internet o red telefónica, lo que refuerza su resiliencia.
Asimismo, el BCE y los bancos centrales nacionales no cobrarán comisiones por su uso, lo que reducirá los costes para comercios y proveedores de servicios de pago.
El euro digital podrá utilizarse sin conexión y no tendrá comisiones para usuarios ni comercios
Sin solución paneuropea actual
El BCE reconoce que actualmente no existe una solución de pago digital paneuropea que cubra toda la zona euro bajo control europeo. Esto obliga a consumidores y empresas a aceptar condiciones fijadas por grandes compañías internacionales.
Entre 2018 y 2022, los cargos medios por servicios comerciales en la Unión Europea casi se duplicaron, lo que evidencia el impacto de estas dependencias en el tejido económico.
Próximo paso: dinero tokenizado
Como parte de su estrategia, el BCE comenzará a ofrecer a partir de septiembre dinero de banco central tokenizado. Esta tecnología permitirá liquidar operaciones mediante sistemas basados en registro distribuido, reforzando la modernización del sistema financiero.
El organismo busca así evitar nuevas dependencias tecnológicas en el futuro y adaptarse a la rápida transformación digital de los pagos en Europa.
El impulso al euro digital se produce en un momento en el que el uso del efectivo ha caído al 40% de las transacciones en 2025, frente al 68% registrado en 2019, reflejando el cambio estructural en los hábitos de pago en Europa.







