El Ayuntamiento de Madrid pone en marcha el estudio epidemiológico sobre la incineradora de Valdemingómez

Vertedero de Valdemingómez
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El Ayuntamiento de Madrid, capitaneado por Manuela Carmena, ha puesto en marcha un estudio epidemiológico sobre la incineradora Valdemingómez para estudiar los posibles efectos nocivos para la salud de los habitantes de la zona que puede tener esta planta de residuos urbanos, con lo que se cumplirá así una vieja reivindicación de los vecinos de Rivas Vaciamadrid y Vallecas.

La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) informa que la semana pasada, representantes de la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas y de esta federación mantuvieron una reunión con responsables del Área de Medio Ambiente y de Madrid Salud, donde se les informó del comienzo del estudio epidemiológico sobre la incineradora de Valdemingómez que el Ayuntamiento de la capital acordó realizar y que fue aprobado por unanimidad en el pleno municipal del pasado mes de febrero.

Con esta iniciativa, los vecinos de la zona ven satisfecha una exigencia que llevan planteando durante años tanto al Gobierno autonómico como municipal, ya que quieren esclarecer si la cercanía al parque tecnológico de Valdemingómez, -donde se tratan miles de toneladas de basura- tiene efectos cancerígenos. Una preocupación que incluso llevaron a los tribunales en 2015 cuando 36 vecinos de Rivas, familiares de fallecidos o personas afectadas de enfermedades graves, presentaron una denuncia contra el ex director general de Evaluación Ambiental José Trigueros, que en 2008 renovó la autorización a la incineradora y al que acusaban de prevaricación. Una denuncia que no prospero por la vía penal, al no apreciar el juez tal delito de prevaricación, aunque en el auto se recuerda el derecho de los perjudicados “para ejercitar las acciones civiles que pudieran corresponderles”.

Ahora, cuatro meses después de dicha sentencia se pone en marcha el estudio epidemiológico, aunque los responsables municipales han explicado a la FRAVM que aún en fase de diseño y, que dado su alcance, esta fase ocupará gran parte de los próximos meses, aunque estos representantes han indicado a las entidades vecinales que “probablemente se dispondrá de algunos datos preliminares para finales del año 2017”.

Dicho estudio será coordinado por Madrid Salud, a través de la Subdirección General de Salud Pública y que será desarrollado en colaboración con el Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento y con el Instituto de Salud Carlos III. Y Constará de una valoración epidemiológica y otra ambiental. La primera parte estará centrada en el análisis ecológico de morbilidad y mortalidad general y por causas seleccionadas en la población residente en zonas próximas al Parque Tecnológico de Valdemingómez de los distritos de Puente y Villa de Vallecas y Vicálvaro. Y para su elaboración del análisis epidemiológico la información y los datos serán suministrados por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

La valoración ambiental se realizará mediante un estudio de emisiones e inmisiones que correrá a cargo del Área de Medio Ambiente y Movilidad, y en el que se plantea ampliar las mediciones que actualmente realiza en inmisión en distintos puntos de control e incluso las mediciones en la chimenea de la incineradora.

Por otro lado, la FRAVM adelanta que se está valorando la posibilidad de realizar un seguimiento de los indicadores epidemiológicos y ambientales a lo largo de los dos próximos años, aunque este aspecto no está cerrado.

Tras el encuentro, los técnicos municipales y las entidades vecinales acordaron mantener una nueva reunión en el último trimestre de 2017 con objeto de presentar la información que se haya elaborado en este tiempo.

Los delegados vecinales solicitaron que cuando el diseño del estudio esté más avanzado el Ayuntamiento les envíe un documento con su planteamiento para poder analizarlo detenidamente. Y por su parte, “los responsables municipales insistieron en su intención de abordar el estudio sin apriorismos y con transparencia, así como su disposición a compartir la información”, según afirma la FRAVM.