EEUU rebaja las expectativas y propone un impuesto de sociedades mínimo global del 15%

Yanet Yellen, presidente de la FED

Yanet Yellen, secretaria del Tesoro de EEUU

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EEUU ha propuesto un impuesto de sociedades mínimo global del 15%, en un último esfuerzo por dinamizar las negociaciones en el seno de la OCDE. Esta tasa está significativamente por debajo del tipo del 21% que ha propuesto para los beneficios de las empresas estadounidenses en el extranjero, y que ha despertado el rechazo de algunos países con la fiscalidad más laxa.

El contraste entre la nueva propuesta, dada a conocer por el Departamento del Tesoro ayer jueves, y la tasa más alta que la Administración Biden pretende que se aplique a las empresas estadounidenses subraya la dificultad de las conversaciones internacionales que lidera la OCDE, señala la agencia Bloomberg. La intención es llegar a un acuerdo este verano.

La Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, ha abogado por un ambicioso esfuerzo para poner fin a una “carrera a la baja” mundial en materia de impuestos de sociedades. “Es imperativo trabajar multilateralmente para poner fin a las presiones de la competencia fiscal de las empresas y la erosión de la base imponible de las empresas”, señaló el Departamento del Tesoro en un comunicado el jueves. “El Tesoro subrayó que el 15% es un suelo y que las discusiones deben continuar siendo ambiciosas y empujar esa tasa más alta”.

La oferta, que se produjo en las conversaciones mantenidas esta semana, acerca a EEUU al tipo del 12,5% que se había discutido en la OCDE antes de que la primera potencial mundial volviera a participar en las negociaciones tras la elección de Joe Biden como presidente.

El ministro japonés de Finanzas, Taro Aso, dijo en declaraciones a la prensa en Tokio que la propuesta de EEUU representa un avance, aunque es necesario seguir debatiendo. El político nipón espera que en la reunión de verano del G-20 se produzcan movimientos hacia acuerdos fiscales globales, incluido un impuesto digital, pero que los acuerdos definitivos podrían no producirse hasta más adelante en el año.

Algunos países con impuestos más bajos -como Irlanda, con un impuesto de sociedades del 12,5%- se han mostrado escépticos con respecto a la tasa del 21% que la administración Biden ha instado al Congreso a promulgar para los ingresos globales obtenidos por las empresas estadounidenses.

A los funcionarios británicos también les preocupa que el tipo del 21% sea demasiado elevado a largo plazo, aunque el Reino Unido tiene previsto elevar su impuesto de sociedades al 25% en 2023 para reponer las finanzas públicas tras la pandemia.

El planteamiento de Yellen ha suscitado una acogida más cálida por parte de otros países como Francia, así como España. Según la OCDE, los cambios en el reparto de los derechos fiscales podrían redistribuir unos 100.000 millones de dólares, mientras que el pilar de imposición mínima, combinado con las normas existentes en EEUU, reforzaría los ingresos globales de los gobiernos hasta en 100.000 millones de dólares al año.

La propuesta del jueves llega antes de la reunión de los jefes de finanzas del G-7, que se celebrará en Londres del 4 al 5 de junio y que ofrece un foro para que las principales naciones industriales forjen un consenso.

El gobierno de Biden también espera conseguir un amplio acuerdo de la OCDE sobre un tipo mínimo global antes de que los demócratas retomen la presión en el Congreso para aumentar el impuesto de sociedades en EEUU, señala Bloomberg. La Casa Blanca ha propuesto un tipo impositivo nacional del 28%, frente al 21%, para ayudar a pagar los 4 billones de dólares de los programas económicos a largo plazo de Biden.