Asimismo, los funcionarios de la Administración estarían considerando la posibilidad de utilizar los billones de dólares en ingresos obtenidos para financiar una rebaja de impuestos o el pago de dividendos a la mayoría de estadounidenses, aunque la planificación en torno a dicha medida es muy preliminar, señalaron las fuentes, recoge Europa Press.
En cualquier caso, los asesores de la Casa Blanca advirtieron que hay varias opciones sobre la mesa y que aún no se ha tomado una decisión definitiva.
Con anterioridad, Trump insinuó que los aranceles serían “recíprocos” -en proporción directa a los impuestos por otros países a las exportaciones estadounidenses- añadiendo que muchos países no estarían incluidos en las tasas de importación, lo que representaría una medida menos drástica que un arancel universal único.
“El presidente anunciará un plan arancelario que revertirá las prácticas comerciales desleales que han estado perjudicando a este país durante décadas”, declaró el lunes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.