En la cumbre de la OTAN celebrada en junio de 2025 en La Haya, los 32 aliados aprobaron elevar el gasto en defensa al 5% del PIB en 2035. La cifra se reparte en un 3,5% para capacidades militares y un 1,5% para áreas estratégicas como infraestructura, innovación o ciberseguridad. España logró una excepción parcial y fijó su compromiso en torno al 2,1% del PIB, alegando razones económicas y sociales.
España cumple el 2%, pero la tensión persiste
España ha logrado situarse por primera vez por encima del 2% del PIB en defensa en 2025, con un gasto que supera los 33.000 millones de euros. El hito marca un cambio notable frente al 1,4% registrado en 2023 y responde a la inyección de más de 10.000 millones en el Plan Industrial y Tecnológico de la Seguridad y la Defensa.
El mensaje de Washington, sin embargo, es claro: el 2% ya no basta. El embajador estadounidense ante la OTAN, Matt Whitaker, ha advertido de que “si España o cualquier otro aliado se niega a cumplir sus compromisos, habrá graves consecuencias”.
El salto al 2% ha sido recibido como un avance, pero desde la Casa Blanca se insiste en que se trata solo del primer paso hacia un listón mucho más exigente
El salto al 5%: el nuevo consenso de la OTAN
El nuevo marco aprobado en junio fija como horizonte 2035 para alcanzar el 5% del PIB. España, con su excepción al 2,1%, se ha situado en una posición delicada dentro de la Alianza.
Donald Trump ha endurecido el discurso y señaló tras la cumbre que España podría “tener que pagar el doble” en caso de no cumplir lo firmado por los aliados. Aunque la amenaza no se ha traducido de momento en sanciones concretas, la advertencia revela la presión creciente.
Las palabras de Trump confirman que el debate sobre el gasto militar se ha convertido en un eje central de la relación entre Europa y Estados Unidos
Evolución del gasto militar español
Año | % del PIB en defensa | Gasto total (millones de euros) |
---|---|---|
2023 | 1,4% | 22.500 |
2024 | 1,6% | 25.800 |
2025 | 2,0% | 33.123 |
2035 (objetivo OTAN) | 5,0% | +80.000 |
Consecuencias políticas y económicas
El Gobierno de Estados Unidos sostiene que el 5% es un paso clave para incrementar la capacidad de respuesta y garantizar que Europa pueda defenderse por sí sola frente a amenazas crecientes. En España, sin embargo, se defiende que un aumento de esa magnitud sería incompatible con el mantenimiento del Estado del bienestar.
El debate se ha trasladado al plano político. Mientras la oposición reclama que España no quede rezagada en el compromiso con la OTAN, sectores sociales y parte de la izquierda advierten de que el incremento en gasto militar amenaza la financiación de políticas sociales y de transición ecológica.
El dilema para España es si asumir el coste económico de llegar al 5% o mantener su apuesta por un modelo de inversión centrado en la eficiencia
Comparativa con grandes aliados europeos
País | % del PIB en defensa (2025 aprox.) | Situación |
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España | 2,0% | Cumple por primera vez el objetivo histórico, con excepción al 5% |
Francia | 2,1% | Comprometida con aumento gradual, aún lejos del 5% |
Alemania | 2,1% | Impulso con fondos extraordinarios, presión interna por sostenerlo |
Italia | 1,6% | Por debajo de la media, rezagada en inversión |
Media UE | 1,6% | Mayoría aún lejos de los nuevos objetivos |
La posición de España en el tablero atlántico
La presión de Washington sitúa a España en el centro del debate sobre el futuro de la seguridad europea. El Gobierno defiende que ha demostrado voluntad y responsabilidad al alcanzar el 2%, pero mantiene que el 5% es desproporcionado.
El resultado es una tensión creciente entre la necesidad de reforzar la defensa colectiva y la urgencia de preservar las prioridades sociales. La negociación en los próximos meses marcará el rumbo de la política de seguridad española y su papel en el tablero atlántico.