“Los grandes defraudadores seguirán teniendo fácil esquivar el control depositando su dinero en paraísos fiscales”, considera la asociación de consumidores. Facua-Consumidores en Acción ha manifestado su preocupación por el megafichero de datos bancarios que el pasado seis de mayo aprobó el Gobierno y ha calificado de “inexplicable” que el Ejecutivo de luz verde a este archivo pero no incremente el número de inspectores de Hacienda. A juicio de la asociación, “los grandes defraudadores seguirán teniendo fácil esquivar el control depositando su dinero en paraísos fiscales”.
En un comunicado, Facua advierte de que la lucha contra el blanqueo de capitales no debe “en ningún caso acometerse a costa de atentar contra los derechos fundamentales de los ciudadanos” en lo relativo a la legítima protección de sus datos privados, y recuerda que ya existe una ley orgánica en vigor desde abril de 2010 que solo permite acceder a esta información por medio de una orden judicial específica.
De la misma manera, para la asociación resulta “inadmisible” aceptar que por medio de este nuevo reglamento el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) pueda tener acceso, sin ningún control judicial, a los movimientos bancarios de los usuarios, de los que pueden deducirse datos que van mucho más allá del blanqueo de capitales, “como la filiación política o la vinculación con organizaciones ciudadanas”.
Facua considera que esta medida vulnera los derechos de los usuarios de entidades bancarias, y considera que el propio reglamento nace ya con una carencia de partida en el momento en el que los presuntos grandes defraudadores, “que son los que más deben ser perseguidos, tendrán fácil esquivar el control impuesto por el Gobierno, únicamente utilizando bancos no españoles o incluso filiales de entidades nacionales radicadas en paraísos fiscales”.
Teniendo en cuenta que el fichero no incluirá cuentas y depósitos de sucursales que estén fuera de España, la eficacia real de esta iniciativa resulta poco menos que cuestionable, señala la asociación de usuarios.
En ese sentido, Facua considera que el principal problema a la hora de luchar contra los fraudes fiscales es el hecho de que el número de técnicos e inspectores de Hacienda siga siendo absolutamente insuficiente para poder aspirar que este trabajo fundamental surta los efectos deseados. Por ello, se pregunta “por qué el Gobierno no incrementa de forma considerable el cuerpo de inspectores de la Agencia Tributaria y prioriza la investigación sobre los fraudes a gran escala”.







