A cambio, el subgobernador Fernando Restoy considera que el sistema bancario será más seguro y estará mejor capitalizado. “Debe asumirse que en el futuro el sector bancario estará mejor capitalizado y será más seguro aunque, como contrapartida, será previsiblemente más pequeño y, probablemente, menos rentable”. Con estas palabras se ha expresado el subgobernador del Banco de España, Fernando Retoy, durante su intervención en el XXI Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte y ABC.
El número dos del Banco de España también se ha referido durante su discurso, que ha clausurado la primera jornada de este encuentro, en los cambios que traerá para la banca española el camino hacia la supervisión única del BCE a partir de noviembre.
Así, según ha señalado, la utilización de las provisiones como herramienta de política supervisora “perderá previsiblemente algo de peso”, dado que su determinación vendrá guiada, en mayor medida, “por normas contables generales que tienden, lógicamente, a ponderar los objetivos de transparencia y protección al inversor por encima de las consideraciones estrictamente prudenciales”.
La atención supervisora para las entidades españolas deberá bascular en el nuevo marco institucional, desde un enfoque donde ha predominado la vigilancia contable hacia otro por el que, aun manteniendo el rigor de la revisión de los estados financieros en materia de clasificación y reconocimiento del deterioro de los activos, ha señalado Restoy, se refuerce la exigencia de niveles elevados de capital.







