El presidente de Iberdrola avisa de que en España aún hay muy pocos contadores inteligentes y los que existen no son fiables porque se prepararon para otra cosa. Iberdrola cerrará centrales de generación en España. Así lo ha anunciado esta mañana su presidente, Ignacio Galán, en una rueda de prensa en Londres, con motivo de la presentación de resultados de 2013 de la eléctrica y de la presentación de su nuevo plan estratégico para el periodo 2014-2016.
«No es sostenible mantener centrales en pérdidas de manera estructural», ha afirmado Galán, para añadir que muchas de ellas funcionan cero horas al año, fundamentalmente los ciclos combinados. Aunque no ha querido ofrecer más detalles de qué plantas se verían afectadas, el máximo responsable de la eléctrica ha asegurado que la «mayor parte de nuestra flota de generación pierde dinero».
«Las nucleares de Iberdrola perdieron dinero el año pasado. ¿Qué ocurrirá? Que terminarán cerrando, como ocurrió con Garoña», ha remarcado Galán, quien ha advertido que son básicas para garantizar el suministro eléctrico y ha criticado al mismo tiempo a quienes piden un recorte en el beneficio de las nucleares: «Si quieren recortar los beneficios, primero hay que tenerlos».
En este escenario, caracterizado por la sobrecapacidad del sistema y las políticas energéticas del Gobierno -que han fomentado las tecnologías más caras frente a las más baratas como las nucleares, hidráulicas o eólicas, Galán ha asegurado que las inversiones que se llevarán a cabo en España en este trienio serás las justas y necesarias para garantizar el mantenimiento de las redes: 1.500 millones de euros, lo «imprescindible para no perjudicar a los ciudadanos».
La cifra supone un recorte del 25% respecto al anterior plan estratégico de 2012-2014, que contemplaba unas inversiones de 2.000 millones y de más del 65% respecto a las que se acometieron entre 2009 y 2011. Aún así, el máximo responsable de la eléctrica ha defendido su apuesta histórica por el mercado español, donde la compañía española ha invertido 22.000 millones de euros desde 2001, año en el que se convirtió en su consejero delegado.
Respecto al recibo de la luz, Galán ha vuelto a insistir en que «tiene y debe bajar» y ha recordado que el 60% de la factura no tiene nada que ver con el consumo sino con decisiones de política social, medioambiental o tecnológica. «No estoy en contra de ellas pero deberían estar en los Presupuestos Generales del Estado», ha añadido.
En este sentido, ha afirmado que el problema no es exclusivo de España, también ocurre en otros países europeos. En el Viejo Continente los precios de la energía son 2,5 veces más caros que en EEUU, según los datos de la Agencia Internacional de la Energía. Según Galán, el motivo principal son estas políticas y no por el precio de las materias primas.
El presidente de Iberdrola también ha tenido palabras para el bono social de la luz, que ya cuenta con 2,5 millones beneficiarios (cerca de un millón son clientes de este grupo). Galán ha sido muy crítico con la decisión del Gobierno de que sean las eléctricas quienes tienen que hacerse cargo de él: «Estoy de acuerdo con el bono social, pero ha de pagarlos los Presupuestos», ha señalado para destacar después que el Ejecutivo aplica a los beneficiarios de este recibo un IVA del 21%.
Respecto al nuevo método para fijar el precio del recibo, que ha puesto fin a la subasta eléctrica y que entrará en vigor en abril, Ignacio Galán ha advertido que el sistema aún no está preparado para ello porque para conocer la tarificación real se necesitan contadores inteligentes que aún no funcionan. Según ha explicado, Iberdrola ha instalado dos millones de contadores a sus clientes, pero la mitad no están conectados aún al sistema y los «que están conectados lo están con un sistema preparado para otra cosa». «Su nivel de fiabilidad para el tiempo real da errores elevados», ha añadido.
Empleo
En otro importante capítulo para cualquier empresa, el de personal, Ignacio Galán ha anunciado que la plantilla se recortará en 1.000 empleados, debido a las bajas vegetativas, hasta quedar en unos 27.000 trabajadores. La contratación de profesionales solo se producirá como consecuencia de los nuevos proyectos que se pongan en marcha a lo largo del trieno.







