BMN, surgido de la fusión de Caja Murcia, Sa Nostra, Caja Granada y Caixa Penedès, realizó dotaciones en los nueve primeros meses del año por 551 millones de euros. BMN obtuvo un beneficio atribuido de 6,1 millones de euros en los nueve primeros meses del año, tras realizar unas dotaciones netas de 551 millones de euros que incluyen provisiones extraordinarias relacionadas, fundamentalmente, con los compromisos derivados de la reestructuración y refinanciaciones.
Las cuentas de la entidad surgida de la fusión de Caja Murcia, Sa Nostra, Caja Granada y Caixa Penedès se vieron condicionadas además por los efectos del traspaso del riesgo inmobiliario a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) el pasado mes de febrero y por la venta de la dirección territorial de Cataluña y Aragón en mayo al Sabadell.
En lo que se refiere a la solvencia, BMN, que recibió 730 millones de euros del FROB de la línea de rescate de las autoridades europeas, alcanzó al cierre de septiembre una ratio de capital principal del 10%. La morosidad se situó en el 11,3%, por debajo de la media del sector, que supera ya la tasa del 12,6%.







