La operación anunciada por el Popular es sólo el último ejemplo de una tendencia a la que sólo parece resistirse el BBVA, después de que el Sabadell también esté planteándose una venta. Los bancos se han convertido con la crisis en algunas de las principales inmobiliarias de España, y las entidades han decidido externalizar la gestión inmobiliaria para intentar agilizar lo más posible la venta de los inmuebles. La operación anunciada por el Popular con Värde Partners y Kennedy Wilson es sólo el último ejemplo de una tendencia a la que, de momento, sólo parece resistirse el BBVA, después de que el Sabadell también esté planteándose una venta.
Banco Popular ha anunciado hoy un principio de acuerdo con Värde Partners y Kennedy Wilson para la venta de la gestión de su negocio inmobiliario (Aliseda). Dicha gestión incluirá la de determinados créditos destinados a promoción y construcción así como la de los activos inmobiliarios adjudicados. El valor neto contable de los créditos que gestionará la nueva sociedad será aproximadamente de 9.350 millones de euros y el de los activos adjudicados alrededor de los 6.500 millones, según ha anunciado el banco que preside Ángel Ron. El precio de la operación aún no se conoce, aunque Expansión apunta a una cifra de unos 800 millones de euros.
La semana pasada, Banco Santander llegó también a un principio de acuerdo con Apollo European Principal Finance Fund II, un fondo gestionado por entidades filiales de Apollo Global Management, para la venta de la plataforma Altamira, que se encarga de la gestión recuperatoria de los créditos de Banco Santander, en España y de la gestión y comercialización de los inmuebles procedentes de dicha actividad. En este caso, los rumores apuntan a un precio de unos 700 millones de euros, aunque la operación aún no está cerrada.
A principios de septiembre, Bankia acordó la cesión de la gestión de su negocio inmobiliario, a una empresa del grupo Cerberus Capital Management, a cambio de una cifra de unos 90 millones de euros. El fondo Cerberus no es un desconocido en España, sino que llevaba un tiempo buscando oportunidades de negocio en el país, aunque por el momento sólo había intervenido en pequeñas operaciones.
Dentro de esta nueva estrategia en España se enmarca el fichaje de José María Aznar Botella para prestar servicios de asesoramiento a través de la firma Poniente Capital, de la que Cerberus posee el 100% del capital. Aznar Botella, analista financiero licenciado en Derecho y Administración de Empresas, es hijo del expresidente del Gobierno, José María Aznar, y de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella.
Los contratos firmados contemplan la cesión al grupo Cerberus por 10 años, de forma exclusiva, de la gestión de un volumen superior a los 12.200 millones de euros brutos de activos inmobiliarios y de parte de la deuda derivada de préstamos a promotores que figuran en el balance de Bankia. Además, la empresa asumirá la gestión de los activos transferidos a terceros, tanto inmuebles como préstamos a promotores, que actualmente gestiona Bankia y que suponen más de 36.600 millones de euros brutos.
También en septiembre, La Caixa finalmente hizo caja con Servihabitat Gestión Inmobiliaria, después de que el fondo estadounidense Texas Pacific Group (TPG) se hiciera con un 51% de la sociedad en la que la entidad catalana agrupa los activos inmobiliarios que le habían sido adjudicados a lo largo de la actual crisis. Con la operación, la matriz del grupo se ha hecho con plusvalías por 317 millones de euros.
En concreto, la operación se estructuró en dos pasos. Primero, Servihabitat fue adquirida por la filial cotizada del grupo catalán, CaixaBank. Después, se procedió a su reventa a una sociedad de nueva creación en la que la entidad mantendrá un 49% de su marca inmobiliaria, mientras que la posición de control la ejercerá el fondo TPG.
El precio inicial de la operación es de 310 millones, a los que sumar una variable de hasta 60 millones de euros. Este complemento, que puede ser también a la inversa hasta dejar un precio final de 250 millones, será en función del volumen de activos propiedad de CaixaBank que la nueva sociedad gestione entre los años 2014 y 2017.
De vuelta en las cajas rescatadas, CatalunyaCaixa eligió el pasado mes de agosto a Värden Partners y Kennedy Wilson, los mismos fondos que el Popular, para venderles su gestora inmobiliaria (CXI). Por su parte, Novagalicia puso a la venta la Unidad de Gestión de Activos Singulares (UGAS), aunque finalmente suspendió la operación.
También el Banco Sabadell estudia la venta de su inmobiliaria Solvia, según reconoció el consejero delegado de la entidad, Jaume Guardiola. “Estamos considerando la venta a la vista del interés que hay en el mercado”, señaló durante la presentación de los resultados trimestrales, aunque por el momento “es sólo un análisis”. Por el momento, entre los grandes nombres del sector, sólo BBVA se ha mostrado reacio a vender Anida, su gestora inmobiliaria.







