En un periodo de quince años, la Sareb debe vender 197.474 activos procedentes de los bancos rescatados, con un objetivo de rentabilidad de un 14%. Los bancos sanos están demostrando ser más eficaces que la Sociedad de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) a la hora de deshacerse de los inmuebles adjudicados durante la crisis, que dura ya cuatro años.
Según datos recogidos por Cinco Días, hasta mediados de septiembre, el ‘banco malo acumulaba’ la venta de unas 3.000 viviendas a particulares mientras que Santander, CaixaBank, Sabadell y Popular, con un 41,3% del capital de Sareb, sumaban entre todos 40.485 transacciones en los tres primeros trimestres del año.
Habría que tener en cuenta además las 12.900 ventas de inmuebles realizadas por BBVA, el único de los grandes bancos sanos que se negó en su momento a invertir en el ‘banco malo’. Bankia, que comercializa inmuebles de la Sareb, realizó unas 2.000 transacciones.
Con su creación, el ‘banco malo’ que preside Belén Romana aglutinó los activos inmobiliarios tóxicos que lastraban a los bancos nacionalizados o que hayan recibido algún tipo de ayudas públicas. En concreto, en un periodo de quince años, la Sareb debe vender 197.474 activos procedentes de esas entidades, buscando la máxima rentabilidad para sus accionistas. El objetivo es que al final de su vida, dentro de 15 años, deje una rentabilidad anualizada de entre el 13 y 14%.







