El Código de Buenas Prácticas aprobado por el Gobierno el año pasado establece un esquema para reestructurar la deuda hipotecaria de las familias en situación económica extrema. Adicae señala en un comunicado que ha abierto en lo que va de 2013 un total de 1.510 mediaciones hipotecarias entre entidades financieras y deudores, consumidores con problemas para pagar sus préstamos hipotecarios. De estas mediaciones, el 55%, un total de 832, ha sido un éxito, destaca.
Acuerdos basados fundamentalmente en la implementación de carencias, rebajas de intereses y cuotas y, sobre todo, eliminación de cláusulas abusivas como los ‘suelos’ que permiten reducir los pagos mensuales hasta 300 euros. La última actualización de octubre del listado de entidades financieras adheridas al código De Guindos de 2013, en la que aparecen prácticamente todos los bancos españoles, debería permitir todavía mayores éxitos en las mediaciones hipotecarias, señala la asociación.
Hasta la fecha, apenas un 10% de los hipotecados con problemas han podido acogerse a este código, porque las entidades no aceptaban considerar el índice Iprem de ingresos familiares como condición para renegociar las hipotecas, según ha denunciado la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas de Ahorros (Adicae).
El Código de Buenas Prácticas aprobado por el Gobierno el año pasado establece un esquema para reestructurar la deuda hipotecaria de aquellas familias que se encuentren en situación económica extrema y no puedan hacer frente al pago de la hipoteca de su vivienda habitual.
Esta medida afecta, en concreto, a aquellas familias que tengan en paro a todos los miembros que convivan en la misma vivienda y cuya cuota hipotecaria sea superior al 60% de los ingresos netos percibidos por los miembros de la unidad familiar que conviven en el mismo hogar. Para beneficiarse de las medidas que contempla dicho Código es necesario cumplir otros requisitos, como no tener otros bienes o derechos patrimoniales con los que hacer frente a la deuda.
El ‘Código de Buenas Prácticas’ contempla tres fases de actuación: La primera destinada a reestructurar la deuda, de manera que sea viable el pago de la deuda hipotecaria estableciendo medidas como la carencia en la amortización del capital durante cuatro años, periodo en el que el tipo de interés será del Euríbor +0,25 puntos, y ampliando el plazo de amortización hasta un máximo de 40 años.
Si después de estas medidas la cuota resultante a pagar fuera superior al 60% de los ingresos con que cuenta la unidad familiar, las entidades financieras podrían asumir una quita de parte del capital pendiente de pago. Si aun así la familia no puede hacer frente al pago de la cuota, se establece la dación de la vivienda como forma de cancelación de la deuda con el banco, si bien dicha familia podrá continuar habitando la vivienda en régimen de alquiler por dos años.






