Los bancos alemanes y británicos serán los más afectados por los nuevos criterios de morosidad del BCE, que calificarán como crédito dudoso un impago de al menos 90 días. El BCE publica hoy los criterios principales que aplicará, de manera homogénea, para supervisar a 128 bancos que le corresponderán directamente. Entre las principales claves de este informe (Asset Quality Review) se encuentran los nuevos criterios para considerar un crédito moroso, que previsiblemente se ajustarán a los que utiliza actualmente el Banco de España.
El AQR estará listo para noviembre de 2014 con las cifras de las entidades a cierre de 2013. Según señalan los analistas de Bankinter, lo más probable es que se considere un crédito como moroso a partir de cualquier retraso en el pago de al menos 90 días, un criterio que “se acercará mucho a los del Banco de España”, por lo que “los bancos más afectados serán alemanes y británicos”.
Los expertos de Bankinter consideran que el BCE “no se enfocará tanto en los requisitos de capital (recursos propios, niveles de solvencia, etc.) como en la calidad de los activos (es decir, en identificar potenciales debilidades en la cartera crediticia)”.
Será, por tanto, un enfoque distinto al aplicado por la EBA en los test de estrés de 2010 y 2011, que “tendría sentido” porque, desde el punto de vista de estos expertos, “la solvencia de una entidad depende más de la calidad de su cartera crediticia (de cómo gestione el riesgo) que de los recursos propios de que disponga para cubrir la morosidad (es decir, una entidad nunca tiene recursos propios suficientes si la calidad de su cartera es realmente baja)”.
A su juicio, “los bancos españoles e italianos deberían resultar indirectamente mejor valorados que el resto como consecuencia de este enfoque, por lo que su posicionamiento relativo mejoraría”.
Otro de los aspectos clave de la nueva supervisión del BCE se centrará en las exigencias de solvencia. La especulaciones del mercado apuntan a que se exija un core Tier 1 del 7%, más un 1% adicional a los bancos con riesgo sistémico, misma ratio que se pedirá también en los test de estrés.
En ese sentido, los analistas del Banco Sabadell consideran que no tendrá ningún impacto, “teniendo en cuenta que los bancos cotizados europeos superan actualmente este nivel mínimo, con un CT1 medio del 9,5%”.
En España no obstante, avisan estos expertos, esta ratio se alcanza “si se aprueba la reforma fiscal de los DTAs, que esperamos antes de final de año”. Tal y como ya publicó EL BOLETÍN, los activos fiscales diferidos o DTAs son uno de los asuntos sobre la mesa que la Troika deberá discutir con el Gobierno español, que pretende hacer una reforma para evitar que los bancos españoles necesiten otros 50.000 millones de euros de capital adicional.
Por otro lado, el colchón por riesgo sistémico del 1% es el mínimo previsto en Basilea III, que fija un rango de entre el 1% y el 2,5% a cumplir en 2019.







