El consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, ha afirmado hoy que las entidades financieras que «sufren» o han desaparecido eran débiles y carecían de principios y de controles que evitaran conductas inaceptables.
Durante su intervención en la Asamblea General de la CEOE, Cano ha subrayado por ello la necesidad de hacer negocio de «forma responsable» y ha lamentado que en la industria financiera no todos los comportamientos hayan sido «homogéneos». Cano ha defendido que las empresas se dirijan a obtener una rentabilidad «ajustada a principios» y ha dicho que para ello hay que tomar decisiones complejas «pero es la forma de sobrevivir».
En su opinión es importante que la «industria financiera» sea solvente para poder canalizar el crecimiento y seguir trabajando para ayudar a la sociedad «porque así lo demanda».
A juicio de Cano «estamos al principio del final de la crisis» y augura un crecimiento en torno al 1 % para 2014, que ha dicho podría ser superior en la medida en que se vayan haciendo las reformas necesarias. No obstante, ha advertido de que no hay que relajarse y que a las reformas hay que «meterles» velocidad porque el resto del mundo funciona muy rápido.
Además, el consejero delegado del BBVA ha considerado necesario que el crédito vuelva a la economía y, al respecto, ha reconocido que el mercado de crédito no funciona perfectamente porque hoy no se ha terminado totalmente la reestructuración del sistema financiero.
Respecto a la evolución del crédito ha señalado que en 2000 su volumen sobre el PIB era del 89 %; en 2008 pasó al 175 % y que en cuatro años y medio de crisis ha bajado al 145 %.
En este sentido, ha señalado que «las entidades sanas» deben comprometerse a la recuperación del crédito y «de forma más sana y equilibrada que en el pasado».






