La fusión entre Unicaja y Caja España-Duero cada vez parece más cercana, pero aún quedan algunos flecos por cerrar que explican el retraso de la operación a pesar de que tanto el Banco de España como Bruselas ya le han dado el visto bueno y presionan para que se cierre cuanto antes.
Uno de los motivos del retraso podría ser el expediente de regulación de empleo (ERE) que abre hoy mismo Caja España-Duero, y que afectará a 1.502 empleados de la entidad. Según publica Diariodeleon.es, Braulio Medel, presidente de Unicaja, no quiere que la entidad andaluza asuma los costes de este ERE, sino que pretende que esa negociación recaiga sobre los hombros de los actuales dirigentes de Ceiss, el banco de Caja España-Duero, por lo que estaría demorando el proceso.
No obstante, las autoridades estarían presionando para que la fusión se cierre cuanto antes, este mismo mes a ser posible, para que se cierre cuanto antes el proceso de reestructuración del sector financiero.
En su momento, la fusión de Caja España y Caja Duero, que recibió 525 millones a través de un préstamo del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), ya vino acompañada de un expediente de regulación de empleo (ERE) de 846 trabajadores. Actualmente, la plantilla está conformada por unos 5.000 empleados, por lo que la nueva ronda de despidos afectará a un 30% del total. Además, se cerrarán 260 oficinas.
Lo que sí parece seguro que asumirá Unicaja será el la devolución de los 604 millones de euros que Caja España-Duero recibirá de ayudas públicas. Este dinero llegará a través de bonos contingentes convertibles (CoCos), no de acciones, lo que evitará a la andaluza tener que sentar en su consejo de administración miembros del FROB.
Otro de los puntos candentes del acuerdo serán las preferentes y deuda subordinada de Caja España-Duero, que finalmente serán canjeadas por acciones de Unicaja, aunque aún se desconoce la quita que se les impondrá a los tenedores. De este modo, los cerca de 15.000 afectados por las preferentes de la andaluza pasarán a ser accionistas de la andaluza.
Unicaja y Caja España-Duero llevaban negociando la fusión desde abril de 2011, pero el proceso se ha visto paralizado varias veces; la última, a finales del año pasado cuando el rescate de la entidad castellana aprobado por Bruselas dejó sin efecto el anterior principio de acuerdo que habían alcanzado ambas entidades. Tras varios meses de negociaciones, todo parece indicar que la Comisión Europea ha dado por fin luz verde al proceso, si bien exigirá una fusión total de ambas entidades, en vez de a través de una filial como quería Unicaja.
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