Las grandes automovilísticas amplían sus inversiones en España a costa de drásticos recortes de salarios

Línea de producción de coches
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Las grandes automovilísticas internacionales, como Nissan, Peugeot, Renault o Volkswagen, han decidido mantener e incluso en algunos casos incrementar su producción en España, frente a los recortes planteados en otros países. No obstante, a cambio, se ha exigido un esfuerzo ingente de los trabajadores, con rebajas generalizadas de sueldos de hasta un 20%.

La dirección y los sindicatos de Nissan alcanzaron esta semana un acuerdo para mejorar la competitividad de la planta de Barcelona y seguir optando a la fabricación del nuevo modelo de la compañía nipona. Este acuerdo contempla una rebaja del 20% en el sueldo de los nuevos empleados, que no obstante serán compensados con formación en horario laboral.

Asimismo, habrá una comisión de seguimiento para analizar las necesidades productivas que requieran exceder el 15% de temporalidad, y que habrá compensaciones en flexibilidad por incrementos de jornada.

Este acuerdo permitirá la inversión de 130 millones de euros en la planta catalana para fabricar 80.000 unidades anuales de un nuevo turismo del segmento C, que, según han explicado los sindicatos, se trata del prototipo del Nissan Invitation que la compañía presentó en el salón del Automóvil de Ginebra del año pasado. También supondrá la creación de 1.000 empleos directos a partir de 2015.

El caso de Nissan no es una excepción, la semana pasada, Seat, la filial española del grupo Volkswagen, firmó otro acuerdo con los representantes de los trabajadores con el que se recurre a medidas de flexibilidad interna para evitar los 340 despidos de personal indirecto que la automovilística había planteado.

En concreto, se reducirá en un 60% la bolsa colectiva de horas en positivo de los trabajadores. En otras palabras, las horas extra acumuladas entre todos los empleados de oficinas que no han disfrutado en forma de libranzas, y que, según el pacto, deberán disfrutar durante este año de forma planificada, lo que evita a la compañía tener que provisionar la cantidad equivalente en su cuenta de resultados.

Con este acuerdo, se garantiza el mantenimiento de la plantilla actual este año y descarta también aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal.

También en el caso de Renault el recorte salarial ha sido la clave para permitir que las plantas españolas fabriquen algunos de los nuevos productos de la compañía francesa, con una estimación de hasta 1.300 puestos de trabajo adicionales. La dirección de enault España y los sindicatos han acordado, entre otras cosas, un incremento salarial del 50% del IPC, con carácter consolidable, y una cláusula de revisión salarial en los tres años de duración del acuerdo, además de paga no consolidable vinculada a objetivos. Además, se establece una nueva categoría de entrada con un salario equivalente al 72,5% del de un oficial de tercera.

Otra automovilística francesa, PSA Peugeot Citröen, firmó el pasado diciembre con los sindicatos de la planta de Vigo, a excepción de CIG, un  expediente de regulación de empleo (ERE) de 25 días durante 2013, con una cobertura de un 80% de la masa salarial en el periodo de ajuste.