El ministro de Economía y Competitividad, Luis De Guindos, ha dado hoy nuevos detalles sobre la sociedad de gestión que aglutinará los activos inmobiliarios de los bancos. A continuación, EL BOLETÍN ofrece una vista panorámica de los puntos que se conocen del proyecto.
¿A qué entidades afecta?
Deberán traspasar sus activos inmobiliarios al ‘banco malo’ obligatoriamente las entidades que reciban ayudas públicas. El ministro De Guindos ha explicado que las entidades nacionalizadas, Bankia, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia, comenzarán a transferir sus activos dañados del ladrillo desde el 1 de diciembre y posteriormente lo harán todas las entidades que finalmente deban recibir ayudas públicas de la Unión Europea para sanearse.
Activos traspasados
No todos los activos inmobiliarios adjudicados por los bancos en problemas se transferirán a esta sociedad, “con el objetivo de facilitar su gestión”, según ha explicado De Guindos. En concreto, la banca no podrá transferir al ‘banco malo’ activos adjudicados del ladrillo de menos de 100.000 euros ni préstamos por importe inferior a 250.000 euros.
Los activos inmobiliarios problemáticos se incluirán en una sociedad gestora independiente, que a su vez podrá segregarlos y constituir fondos especializados para atraer inversores e intentar garantizar una gestión más profesional y eficiente.
Capital y financiación
El objetivo del Gobierno es que inversores privados, entre ellos entidades financieras sanas, aseguradoras y fondos de inversión, entre otros, tengan una participación mayoritaria en el capital del ‘banco malo’ de al menos el 55%. El resto irá a costa del contribuyente.
El ‘banco malo’ se financiará con deuda senior de los bancos que transfieran activos, garantizada por el Estado y estructurada para ser colateral en la ventanilla del Banco Central Europeo (BCE). El FROB aportará un 10% del ‘equity’, según el ministro.
Fechas
Aunque aún no han sido aprobado más que un borrador general, el ‘banco malo’ será una realidad el 1 de diciembre, cuando las entidades nacionalizadas comenzarán a traspasarle sus activos. El objetivo del Ejecutivo es que la sociedad ofrezca rentabilidad en un plazo largo, de 15 años.
Valoración de los activos
La gran incógnita aún del proyecto, y que será uno de los aspectos clave para determinar su éxito o fracaso. Hoy De Guindos se ha limitado a señalar que se utilizará “el valor económico real de cada activo” con el objetivo de favorecer la entrada de inversores privados.
Tanto si se pasa como si se queda corta, la valoración podría causar graves perjuicios y un agravamiento de la crisis. Por un lado, si el precio que se paga por los activos inmobiliarios resulta demasiado generoso, el ‘banco malo’ posteriormente se vería obligado a venderlos a un precio inferior e incurrir en pérdidas, por lo que los inversores no se arriesgarán a invertir en él. Por otro lado, si se paga un precio inferior al que aparece en los balances de los bancos, serán estos los que deberán asumir pérdidas contables.
En el mercado, se habla de descuentos de entre el 40% y el 70%.







