La amenaza de divorcio que pende sobre la fusión a tres bandas de Ibercaja, Liberbank y Caja 3 amenaza con causar daños colaterales a los afectados por las participaciones preferentes de Caja Cantabria (hoy en Liberbank).
Cada vez se encuentran más en el aire los 178 millones de euros en preferentes vendidas por Caja Cantabria, ahora Liberbank, a través de cuatro emisiones. El objetivo de la entidad liderada por Cajastur es dar alguna salida a los dueños de estos instrumentos antes o después, pero aún no ha anunciado ninguna operación de canje.
Ahora, en el caso de que la entidad finalmente no se fusione con Ibercaja, en la práctica deberá ser nacionalizada. Oliver Wyman detectó unas necesidades de 226 millones de euros de capital para Ibercaja, una cifra muy baja que en solitario puede cubrir sin acudir a las ayudas públicas, mientras que Liberbank y Caja3 necesitan 1.198 y 779 millones de euros.
El memorando de entendimiento firmado entre Bruselas y el Gobierno español establece que los tenedores de participaciones preferentes deberán asumir parte del coste de reestructuración de las entidades rescatadas, por lo que sólo podrán recibir una prima del 10% sobre los precios del mercado.
Teniendo en cuenta siempre este límite, estos instrumentos híbridos se podrán cambiar por capital, o se podrá ofertar la recompra de estos títulos por otros productos, la reducción del valor nominal de la deuda o la amortización de los títulos a un precio inferior.







