Hoy entra en vigor el Pive (Plan de Incentivos de Vehículos Eficientes), que contempla una ayuda de 2.000 euros. En la presentación de esta iniciativa, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, señaló que será para los automóviles con emisiones de CO2 de menos de 160 gramos por kilómetro, lo que incluye prácticamente a todos los turismos del mercado.
Mil de los 2.000 euros serán aportados por el Gobierno y el dinero restante correrá a cargo de las marcas. El precio máximo de los vehículos que entran dentro de este plan son los que cuestan un máximo de 25.000 euros antes de IVA.
En su presentación, Sáenz de Santamaría señaló también que podrán beneficiarse de las ayudas los vehículos eléctricos, híbridos o híbridos enchufables o que usen combustible alternativo. En el caso de los eléctricos, híbridos enchufables y de autonomía extendida se elimina el tope de precio de 25.000 euros para poder acogerse al incentivo.
Este nuevo plan contará con un presupuesto de 75 millones de euros y estará vigente a partir de hoy y hasta el 31 de marzo del año que viene. Para poder acceder a la ayuda del Gobierno, los conductores tendrán que entregar para su achatarramiento un turismo con una antigüedad de más de doce años o bien un vehículo comercial ligero (una furgoneta) con más de diez años.
La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) ha señalado que con este plan es posible que se superen las 700.000 unidades vendidas hasta final de año que se vaticinaban para este año. Además, también ha querido señalar las bondades de este programa y en declaraciones a EL BOLETÍN ha considerado que se ha cumplido “una vieja aspiración”.
Por su parte, Anfac (la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) coincidió con ella y señaló que este plan “contempla toda clase de vehículos” y ha considerado esta alternativa una manera de “crear confianza”.







