Los pagarés amenazan con convertirse en un problema similar al de las participaciones preferentes. Los bancos se lanzaron a comercializar este tipo de productos de renta fija, en sustitución de los depósitos con elevadas rentabilidades, por las penalizaciones que implicaba la conocida como ‘Ley Salgado’, eliminada recientemente por el Gobierno.
Según los datos de AIAF, el mercado en el que cotizan la mayoría de los valores de renta fija, el saldo vivo en pagarés ascendía en agosto a 78.335 millones de euros, casi cuatro veces más que los 21.667 millones de euros de hace tan sólo un año.
El problema es que los pagarés son un producto que no cuenta con la protección del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que cubre hasta un máximo de 100.000 euros.
Las entidades financieras se lanzaron a comercializar este tipo de productos de renta fija con plazos idénticos a los de los depósitos e inversiones mínimas también similares. Ahora, el sector espera un “trasvase inmediato” de pagarés a depósitos tras la nueva regulación que elimina las penalizaciones a los productos de ahorro que ofrecían altas remuneraciones. El freno a esta sustitución de depósitos por pagarés generada en el último año ayudaría a calmar los rumores acerca de una fuga de depósitos.
Según datos de la Asociación Española de la Banca (AEB), los bancos españoles contaban con depósitos de clientes por importe de 627.265 millones de euros al cierre de julio, lo que supone un descenso del 9,8% en relación al saldo acumulado hasta el mismo mes de 2011.







