Caja Castilla-La Mancha (CCM), intervenida por el Banco de España (BdE) el 29 de marzo, incrementa sus esfuerzos por recuperar los depósitos retirados por los clientes a principios de año. Así, en un momento en que la ‘guerra del pasivo’ ha pasado a mejor vida debido a la crisis financiera y a las bajadas de tipos llevadas a cabo por el Banco Central Europeo (BCE), la entidad manchega continúa ofertando unas rentabilidades muy atractivas y aprovechando cualquier nicho de mercado en sus depósitos.
Ya a mediados de julio, CCM rompió el mercado con el Depósito Tengo un Plan, que remuneraba al 4,25% TAE a seis meses con la única condición de tener contratado un plan de pensiones con la entidad. Con este depósito, la entidad espera captar hasta un máximo de 25 millones de euros. CCM también oferta el Depósito Creciente Plus a 18 meses, que ofrece un interés creciente a lo largo de la vida del mismo que llega hasta el 4,25% (TAE para el conjunto del período de un 3,61%).
La caja manchega no desperdicia ningún mercado. Por ello, y de cara a la época de cosecha, ha creado el Depósito Cosecha 2009 y el Depósito Preferente Agrícola, que podrán contratar de forma individual o conjunta al ingresar el importe la cosecha en CCM. En el primero de ellos, la retribución será en especie, en concreto un juego de maletas. Respecto al Depósito Preferente Agrícola, ofrece un 3,00% TAE para imposiciones de 10.000 euros a seis o 12 meses.
Esta agresiva política de captación de depósitos coincide con los esfuerzos de la entidad para ahorrar costes. A principios de julio, CCM aprobó el cierre de un total de 42 oficinas debido a «la rentabilidad negativa presente y la difícil consecución de rentabilidad en un futuro próximo, así como en un completo estudio de costes».
CCM ya había recuperado a mediados de junio 200 millones de euros, aproximadamente un 42% de la fuga de depósitos del primer trimestre. Fuentes de la entidad no han podido ofrecer, en declaraciones a EL BOLETÍN, cifras más recientes.
Entre el 1 de enero y el 27 de marzo (viernes anterior a la intervención), se retiraron de las oficinas de CCM 468,2 millones de euros. La fecha más crítica fue el 16 de febrero, cuando los clientes retiraron depósitos por valor de 106 millones de euros al anunciarse la posible fusión con Unicaja por los problemas que atravesaba la entidad manchega. No obstante, según datos de CCOO, la sangría es aún mayor, ya que calcula que en los últimos doce meses se retiraron 2.000 millones de euros. A este pérdida de fondos hay que sumar que Caja Castilla La Mancha perdió 48,8 millones de euros en el primer trimestre de 2009, que se suman a los 740 millones que perdió en 2008.







